«Mírame, yo soy trasplantada»
Candelas Soto participó ayer en la campaña de captación de donantes organizada por la Asociación Leonesa de Enfermos Renales (Alcer) en una de las mesas instaladadas en el centro de la ciudad. «Mírame, yo soy trasplantada», le dijo a una mujer mayor que se presentó ante ella como donante. «Hacía un año que se había muerto su nieto, me dijo, y la familia había donado sus órganos». Candelas Soto, trasplantada hace cuatro años de riñón, asegura que a la mujer «le cambió la cara» al verse delante de alguien que vive gracias a otra persona. Sufría una pilonefritis bilateral crónica a causa de un reflujo que le detectaron hace 27 años. Llevaba cuatro meses en lista de espera cuando, después de una operación, apareció un donante idóneo para su organismo. Ponerse en lugar de un familiar que necesite un órgano y lo consiga gracias a la generosidad de otra persona es el principal argumento de esta mujer porque, insiste, «donar órganos es regalar vida». En España, unas 4.000 personas están en lista de espera para recibir un trasplante. En León son más de 200 las que sobreviven gracias a la hemodiálisis, aunque no todas son candidatas a trasplante.