«Que lo que cuento sirva para algo»
José Manuel Parrón, primo-hermano de Toribio Parrón, uno de los ancianos que residía en el geriátrico clausurado de La Bañeza, manifestó ayer su esperanza de que «todo lo que cuento sirva para algo, porque hay mucha gente que, como nosotros, no encuentra residencia ni las doscientas mil pesetas o más que hay que pagar en una privada». Vicente Mesonero, cuñado del afectado, explicó que, según el médico que atiende a Toribio Parrón, este se encuentra «mejor que como había llegado» a la clínica de León y dijo que su mujer no pudo desplazarse al encontrarse ingresada en un centro médico de Madrid y que él mismo iba a ser sometido a una intervención quirúrgica ayer, que tuvo que aplazar. La familia se plantea ahora «buscar una residencia en Madrid o en sus inmediaciones». Sin detenidos Cuando llegaron a la Clínica Santa María La Blanca, José Manuel Parrón y Vicente Mesonero se encontraron con el problema de que su familiar carecía de carné de identidad y tarjeta sanitaria. Posteriormente averiguaron que esta documentación se encuentra en el jugado que instruye el caso. Por otra parte, en una de las informaciones publicadas ayer sobre el registro a una vivienda en la que se encontraron dos ancianas, que carecía de autorización, por un error de edición, en un titular se dice que hubo detenidos cuando no fue así, como se lee en el texto.