La víctima, un vecino de Alija del Infantado, había denunciado el lunes un robo a punta de navaja
Unos estafadores consiguen 3.000 euros por el timo del tocomocho
El engañado solicitó indemnización por un hurto en las inmediaciones de una sucursal
La Bañeza fue escenario del timo del tocomocho, el pasado lunes, cuando unos individuos, que de momento no han sido identificados, abordaron a N.C.F., vecino de Alija del Infantado y de 77 años de edad, al que ofrecieron boletos de un juego de azar supuestamente premiados a cambio de 3.000 euros. Tras caer en el engaño, la víctima acudió a una sucursal bancaria de la calle de Astorga pasadas las 13.00 horas, donde retiró la cantidad que sus estafadores le habían exigido a cambio de un supuesto premio, dotado con una cuantía económica muy superior. Tras descubrir el engaño, N.C.F. se personó en el cuartel de la Guardia Civil de La Bañeza el mismo día de autos, donde interpuso una denuncia en la que aseguraba que dos individuos le habían salido al paso en la calle de Astorga, a pocos metros de la oficina bancaria y, tras amenzarle con una navaja -cuyo filo le colocaron en el cuello-, le sustrajeron los 3.000 euros que acababa de retirar de su libreta de ahorro, dando comienzo las diligencias policiales para esclarecer los hechos. Posteriormente, aunque no se ha podido determinar cuándo, N.C.F. se dirigió a la sucursal en la que tiene abierta una cuenta para solicitar el pago de la indemnización prevista por el seguro de la entidad de ahorro para situaciones de este tipo. La versión del estafado Al margen de las pesquisas de la Guardia Civil, hay que señalar que la víctima, en una conversación telefónica que mantuvo con este periódico el pasado martes, relató los hechos que había denunciado el día anterior. Posteriormente se comprobó que el trámite de la denuncia era un hecho cierto. Sin embargo, no fue posible encontrar a testigos de un suceso que se había producido sobre las 13.30 horas del lunes, en una concurrida y céntrica calle de La Bañeza. Según N.C.F., el robo, que luego no fue tal, fue cometido en un momento en el que «no había nadie» en el lugar, los autores, continuando con la misma versión, fueron dos individuos -uno de los cuales hablaba con acento gallego- y se dieron a la fuga «en un coche negro», que se encontraba estacionado en la misma calle de Astorga. El denunciante del supuesto robo con intimidación también dijo que el vehículo salió de la vía citada en dirección a la plaza Mayor y, como se recordará, está prohibido el tránsito de vehículos por esta vía hasta la plaza. El trabajo de investigación que desarrollaron los agentes de la Guardia Civil dio sus frutos el miércoles por la tarde, cuando se descubrió que N.C.F. había sido víctima de un timo y no de un robo con intimidación, tal y como había sostenido en un primer momento, según explicaron ayer fuentes de toda solvencia. El martes por la tarde, N.C.F. era puesto a disposición de la Justicia bajo la suposición de simular un delito y una supuesta estafa en grado de tentativa, al querer cobrar el seguro de la entidad bancaria tiene contratado para robos en la inmediaciones de sus sucursales. Posteriormente se le puso en libertad. Mientras, continúan las investigaciones policiales para determinar la autoría del conocido timo que sufrió N.C.F., sin que hayan transcendido datos sobre las mismas. Sin comentarios Tras conocerse que el robo denunciado había sido un supuesto timo, este periódico contactó por teléfono con N.C.F., a fin de obtener declaraciones sobre la intervención de la Guardia Civil, sin embargo, el afectado por el timo se negó a realizar ningún tipo de comentario al respecto. El timo del tocomocho, pese a ser conocido por buena parte de los ciudadanos, continúa produciéndose en todo el país. Sin embargo, no se dispone de los datos necesarios para determinar si se trata de una práctica delictiva frecuente en La Bañeza. Muchos de estos casos no trascienden a la opinión pública, ya que las víctimas, tras descubrir y denunciar una estafa en la que han caído por su propia avaricia, prefieren mantenerse en el más estricto anonimato. Así actúan los aprovechados Existen distintos tipos de timo, como el del caso que nos ocupa, conocido como el tocomocho. En todos ellos, los estafadores siguen unos mismos patrones. Piden ayuda... En el tocomocho, los timadores suelen acudir a su víctima con una petición de ayuda, en la que explican que han sido agraciados con un premio de la Lotería Nacional o de la Once, que son de fuera y aducen cualquier motivo grave que les impide cobrar, generalmente, razones familiares. ...y explotan la codicia Es la codicia del incauto la que le lleva a tragar el anzuelo. La víctima retira del banco la cantidad que le piden a cambio de los boletos premiados. Cuando comprueba que el premio no existe, los timadores ya están demasiado lejos.