OPINIÓN
Vacaciones de lujo
SON LAS QUE TENDRÁN cuatro profesores del IES Río Órbigo de Veguellina de Órbigo este verano en el asentamiento Villa Sandino de Nicaragua, pues viajarán al asentamiento que se formó a quince kilómetros de Managua, para albergar a los damnificados del huracán Mitch, con la humanitaria y solidaria misión de estar en Villa Sendino durante el verano para formar a los responsables de la educación allí, además llevan todos los fondos que se han sacado para esta misión durante este curso. Con el objetivo de concienciar a la comunidad escolar, desde 1999 se vienen intercambiando cartas y realizando actividades conjuntas entre los alumnos de este centro y los nicaraguenses, así se palpa la realidad de comunidades pobres que carecen de los recursos mínimos. Es un buen método para empezar a responsabilizarnos de que todos tenemos que colaborar en crear un mundo más equitativo. Acostumbrados como estamos a que al llegar al época estival todos procuramos evadir nuestro estrés y nuestros pequeños pecados cotidianos con unas merecidas vacaciones que nos lleven lejos de la rutina, las vacaciones de estos cuatro profesores son de lujo ético, que no cómodo ni ocioso. Esta preciosa historia de solidaridad comienza hace tres años con el Proyecto Comenius que lleva por título El tren: Un camino de Europa, un camino hacia el mundo, con otros tres centros europeos: Italia, Polonia y Francia. En España es el único instituto, ahí es nada, que está en el proyecto. Este es un hermoso ejemplo para que empiecen a trabajar otros centros en esta misma y hermosa labor de comunicación, respeto e igualdad con otros individuos tan machacados literalmente por la naturaleza, la política y la injusticia social. Destacar que además de la venta de rifas, los alumnos, sus familias y todo el que ha estado interesado, han colaborado económicamente. Pero la guinda a esta preciosa historia de solidaridad, la pondrá el concierto que se celebrará el día 29 de junio en la sala de Caja España de Veguellina, a las ocho y media a cargo de un profesor de la escuela de música del Ayuntamiento de León y virtuoso del piano, hijo también de Veguellina y artista consumado Miguel Ángel Fernández Vega, su colaboración es totalmente altruista y todo lo que se saque del acto, tanto en la fila cero como en el resto de las entradas irá a formar parte del legado que los cuatro reyes magos de verano, llevarán a una población que mas que vivir sobrevive a una injusto paso por este hermoso planeta, mas hermoso para los que estamos en el lado menos malo y para los que nos podemos permitir vacaciones, claro que para vacaciones de lujo las de esto cuatro profesores que como cuatro reyes magos, llevarán ilusión, alegría y cultura a un rincón azotado por el antojo de un Eolo furioso que escupió miseria y tristeza. Ojalá que hubiera un proyecto como este para cada pueblo desfavorecido.