| Visto y oído |
¡A cuidar el escultural cuerpo!

El espectáculo se celebró en la discoteca Glam el pasado sábado
Un jefe de una tribu, un purificador del cuerpo, dos diosas de la fecundidad, una guardiana de la puerta, un portavoz del símbolo y una captadora de auras fueron los personajes llegados de otras épocas para ambientar la noche leonesa y animar a muchos jóvenes a decorar sus cuerpos. Algo que sí parece que ha hecho la centenaria de Babia ha sido cuidar su cuerpo, porque cumplió nada más y nada menos que cien añitos. Ritos, fiesta y espectáculo Pintar, pintar, y no precisamente cuadros, sino el propio cuerpo fue uno de los atractivos más interesantes que se encontraron los jóvenes leoneses en la noche del pasado sábado en la discoteca Glam. Allí, una conocida marca de whisky proponían a los jóvenes que hicieran una consumición de su bebida a disfrutar de una completa exhibición tribal. A lo largo del espectáculo, el purificador del cuerpo decoró la piel de las diosas de la fecundidad, que interpretaron sus sensuales danzas, mientras que el portador del símbolo recorrió la sala adornando las ropas, el pelo y pintando el cuerpo de todos los asistentes. La centenaria de Babia La familia de Artemia Valero celebró ayer en su vivienda de Piedrafita de Babia, una fiesta muy especial para conmemorar sus cien años de vida en esta población babiana con algo más de doscientos habitantes. Acompañada por su sobrina Carmen, el marido Ricardo Martínez y su cuñada Concepción Álvarez, la centenaria babiana vivió con moderada alegría su entrada en el club de los centenarios, convirtiéndose en la vecina mas veterana del municipio. Artemia nació y vivió siempre en Piedrafita, no ha tenido hijos y su marido que compaginó las tareas de la labranza con la de minero falleció hace 14 años, por lo que desde entonces vive con su sobrina. Entre los secretos para alcanzar una edad tan avanzada, confiesa que «trabacho muy poco», come bastante bien y de todo, -se enfada con su sobrina si le raciona el tocino-, y aunque está bastante dura de oído además de no poder caminar sin ayuda, mantiene la cabeza muy bien amueblada. En sus escasas conversaciones utiliza muchas palabras en pachuezo, y su familia afirma que mantiene su coquetería mostrándose muy reservada a la hora de confesar su edad, aunque ayer rompió su tradición, por una razón más que obvia. Hasta hace muy poco le gustaba estar al día leyendo las revistas, y la tele es una de sus principales entretenimientos. A pesar de su edad conoce al presidente y a los ministros, porque aún conserva su interés por la política. De hecho, el mes pasado sus familiares tuvieron que bajarla a hombros para que pudiera votar a una de sus vecinas con las que mantiene gran amistad. Aunque no desveló su voto, sí afirmó que está satisfecha de los últimos resultados electorales.