El Ayuntamiento baja de la torre, con una grúa, el cadáver de la cigüeña

Los operarios durante la retirada de la cigüeña del campanario de Zotes
El Ayuntamiento de Zotes del Páramo retiró el pasado martes de lo alto de la torre de la iglesia el cadáver la cigüeña que murió al quedar atrapada al nido por una de sus patas y que desde entonces, el sábado día cinco de julio, permanecía allí. Dado el cariz que habían tomado los acontecimientos y ante la presión de la junta vecinal, según señaló la alcaldesa María del Carmen Quiñones, el Ayuntamiento tomó la decisión de alquilar una grúa para bajar los restos del animal. Este martes sobre las cuatro de la tarde dos vecinos, con la ayuda del camión grúa, se encaramaron a lo alto del campanario y procedieron a retirar el cadáver de la zancuda. Los restos del ave fueron recogidos por el servicio de Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León y «así se terminó el problema», comentó Quiñones, quien confirmó que la operación le supuso un coste de unos 600 euros que, en principio, será asumido por el consistorio ya que a su entender es una competencia de los ayuntamientos a los que la ley obliga a la retirada de residuos y un animal muerto se considera un residuo. La alcaldesa señaló que la situación «se había exagerado y sacado de quicio porque hay muchísimos problemas más importantes que éste en el municipio pero que dada la presión ejercida por la junta vecinal el ayuntamiento ha tenido que tomar esta decisión». La alcaldesa desmintió que hubieran recibido un trato inadecuado por parte de la Junta de Castilla y León. «Todo lo contrario, nosotros hemos estado en contacto con las autoridades del servicio de Medio Ambiente de la Junta y el trato ha sido siempre exquisito», afirmó. Además, María del Carmen Quiñones subrayó que era falso que el resto de las cigüeñas hubieran abandonado el nido tras la muerte del animal como había dicho hace unos días el presidente de la junta vecinal, Jairo González. Finalmente la regidora comentó que «dónde están en estos momentos los ecologistas que para otras cosas sí que tienen dinero y para esto parece que no».