Los vecinos dicen vivir en «el lugar más olvidado del municipio»
Toda la belleza rural y peculiar que guarda este pueblo, que se conserva sin apenas urbanizar como pocos lo hacen, no es suficiente para evitar que esté abandonado, no por sus vecinos, gente de buen hacer que se dedica a trabajar el campo lo que pueden y a disfrutar de la que siempre ha sido su vida, sino por el Ayuntamiento de Riello al que pertenece, cuyo alcalde es Cipriano Elías Martínez. Rosales es el gran olvidado del municipio según los vecinos. Estos afirman que al Ayuntamiento «no le importamos, todo es para Riello y aquí no llega nada nunca». Rosales carece de asfaltado en las calles, canalización para la traída de aguas y quizá alguna plaza para que los lugareños puedan sentarse a hablar de sus quehaceres. La pavimentación de las calles es una de las inmediateces que más piden los vecinos, quienes afirman: «Es lo más necesario ahora mismo, que asfalten pronto las calles. Pedimos poco más que eso pero el alcalde no nos hace caso». La juventud que visita el pueblo los fines de semana y en verano comparte la opinión en cuanto a la necesidad de acondicionar las calles. Por eso, colaboran en estas iniciativas en la medida de lo posible ya que son la última esperanza de estos mayores. Además son conscientes de que algún día ellos serán los herederos de este pueblo que se encuentra en el corazón de la naturaleza de la provincia de León. Los ancianos del pueblo también afirman que un transporte que les comunicara con otros cercanos y con León, también les ayudaría, puesto que la mayoría no dispone de vehículo. Una vecina de Rosales cuenta que alguna vez se desplazó a casa de su hijo en Madrid en un taxi que la recogió a la puerta de su casa. Los jóvenes añaden que si existiera un autocar, sus ancianos estarían mejor comunicados para cualquier problema que pudiera surgir, como por ejemplo acudir a la consulta médica que se encuentra a 10 kilómetros. Mientras estos problemas se solucionan, los vecinos siguen con sus vidas en el campo esperando que el alcalde de Riello escuche sus peticiones y Rosales pueda acondicionarse de acuerdo con los tiempos que corren.