Hallan viva en un prado a una mujer desaparecida ayer de madrugada

Los vecinos rodean el lugar donde apareció la mujer, tras hallarla
La totalidad de los vecinos de Cubillas de Rueda salieron a la búsqueda de una vecina de la localidad, de 60 años de edad, quien padecía de demencia senil y que abandonó su casa sobre las tres de la madrugada del lunes. Había dejado una nota donde ponía: «No os preocupéis, he ido a la hortaliza de Tomasa». En cuanto la familia se dio cuenta de la desaparición de Teresa comenzó la búsqueda, siendo el primer lugar la zona donde se encuentra la tierra a la que ella hacía mención en la nota, dado que en tiempos solía ir a esta tierra a ayudar en la recogida de la hierba y otras siembras, pero en la que hace años no se planta ya nada. En vista de que la familia no daba con su paradero y puesto que la noticia se fue extendiendo por el pueblo comenzaron nuevas batidas por los alrededores. A partir de las tres de la tarde todos los vecinos se distribuyeron para buscar por zonas más amplias y extender el campo de búsqueda tanto a los prados de la margen derecha de la carretera N-621 como a los montes de la margen izquierda. Uno de los grupos que estaba realizando la búsqueda en la zona de los prados, concretamente en el paraje conocido como La Fuente, fue quien divisó el cuerpo de Teresa tendido. Dos chicas jóvenes del Cubillas de Rueda oyeron un ruido tipo gemido y avisaron a resto del grupo que tras acercarse a las proximidades pudieron ver el cuerpo tendido de Teresa, que no paraba de moverse, probablemente como consecuencia de frío dado que las tierras estaban totalmente cubiertas de agua por la lluvia caída a lo largo de toda la noche. Tras la llegada de la Guardia Civil y más tarde del 112 del Sacyl se le aplicaron los primeros cuidados y fue posteriormente trasladada al Hospital de León. Teresa y su familia viven en Madrid y desde hace años vienen a pasar parte del verano en la localidad de Cubillas, pueblo natal de su marido. Ella ya había realizado otra escapada anterior siendo localizada en la localidad de San Cipriano de Rueda. Curiosamente el domingo Teresa había estado con algunas de las mujeres jugando a la baraja y no se la había notado nada anormal a pesar de su estado mental.