Una historia de rescates y accidentes
Las montañas de Picos de Europa representan un gran atractivo para los amantes de la escalada y de la naturaleza. Sin embargo, todos los años se cobran alguna víctima. Belén M.D., de 37 años de edad y vecina de Madrid, se encontraba pasando el día junto a su marido y un grupo de amigos cuando se cayó por una sima de 80 metros y de muy difícil acceso, en la zona del Espigüete. El suceso, curiosamente, también se produjo como en el caso de ayer al filo de las dos menos cuarto de la tarde. A veces, los rescatadores también sufren percances por la dificultad del terreno y la climatología. El pasado 8 de junio, por ejemplo, tres agentes del Greim de Sabero resultaron heridos, uno de carácter grave, al estrellarse el helicóptero en el que viajaban para rescatar a un parapentista, el deportista asturiano Juan Ignacio de Paz, de 51 años. Un golpe de viento desequilibró el aparato cuando sobrevolaba el pico Espigüete y rodó por la ladera. Otro helicóptero les rescató. Los efectivos del Greim rescatan cada año un centenar de excursionistas perdidos en la zona. Cada vez son más los montañeros que se federan en la provincia. Actualmente hay 1.800 repartidos en 21 clubes. El de Yordas es muy numeroso.