El edificio ha sido objeto del abandono institucional desde que concluyeron las últimas obras
Asociaciones y clubes deportivos se instalarán en la antigua estación
Las reformas efectuadas en el que fue local de Renfe han costado unos 102.000 euros
Han sido necesarios casi dos años y unos 102.000 euros para que el Ayuntamiento de La Bañeza tome una decisión con respecto a la antigua estación de Renfe, cuyas dependencias se destinarán a las asociaciones y clubes deportivos de la ciudad, según anunció ayer el alcalde, José Miguel Palazuelo. El regidor manifestó que serán suficientes «unas pequeñas reparaciones y una limpieza general para adjudicar los diez o doce despachos del recinto, mientras que lo que fue sala de espera de la estación podrá será una zona de uso común, principalmente destinada a reuniones». Palazuelo no tuvo inconveniente en reconocer que el edificio ha sido objeto de algún acto vandálico -el pasado mes de abril se desveló la presencia de ocupas que lo habitaban- en el que «alguna puerta ha sido forzada, por lo que habrá que dotar de mayor seguridad a las mismas». Lo más seguro es que distintas asociaciones tengan que disponer de la misma oficina, aunque los armarios que utilicen tendrán su correspondiente llave para que sea posible guardar la documentación y el material necesarios. Según el concejal de Obras, Felipe Alba, que ya ocupó este cargo en la anterior legislatura, en la vieja estación se han invertido uno 102.000 euros a lo largo de la pasada legislatura. Recuerda que el edil que, bajo mandato de Antonio Fernández Calvo (PP) y antes de la primera moción de censura, se cambió el tejado del edificio, obra que costó unos 42.000 euros -siete millones de pesetas se decía entonces-, que se sufragaron gracias a un convenio con el Inem. La segunda obra Posteriormente, dentro de la legislatura 1999-2003, el equipo de gobierno de José Miguel Palazuelo adjudicó a la empresa Tomás y Compañía, S.L. en concurso público echar los suelos y enyesar paredes y techos, trabajo que, recuerda Alba, se concluyó para antes de que Palazuelo presentara su dimisión como alcalde y costaron unos 60.000 euros, aportados por Caja España Cuando se hicieron las últimas obras, antes del olvido en el que cayó el edificio, se pensaba en la estación como casa del deporte y de la juventud.