Los veterinarios han descartado que sea parasitosis y barajan la posibilidad de un envenenamiento
La muerte de seis caballos alarma a los ganaderos de la comarca
Las ganaderías afectadas de Caboalles solicitan a la Universidad que realice unos análisis

El hijo de Carlos Cuña observa uno de los caballos afectados, que falleció dos horas después
La muerte de 6 caballos pertenecientes a dos ganaderías de la localidad de Caboalles de Abajo, ha provocado la alarma entre sus propietarios, que se muestran convencidos de que el resto de equinos van a seguir la misma suerte sin que ninguna institución intente solucionarlo. De hecho otro de los caballos estaba ayer moribundo, y el resto tienen los mismos síntomas. Los ganaderos han criticado a las diferentes instituciones por negarse a realizar un análisis y exigen que la Universidad de León realice una necropsia a los cadáveres para conocer las causas que han provocado su muerte, con el objetivo de evitar más muertes. Las dos ganaderías afectadas por estas muertes pertenecen a Carlos Cuña y Santiago García. El primero ha perdido hasta el momento 4 caballos y los otros 5 equinos que ahora componen su cabaña ganadera, todos ellos de raza hispano bretón, tienen los mismos síntomas que los fallecidos, mientras el segundo tenía 7 caballos de raza española para montura, y le han fallecido dos, aunque tiene otro casi moribundo y el resto de los animales también están enfermos. Las dos ganaderías estaban pastando en dos fincas contiguas, y el pasado jueves Carlos Cuña comprobó que uno de los caballos estaba muerto y otros dos estaban muy enfermos. Al día siguiente murió el primero de los caballos de García, y el pasado sábado se apilaban los cadáveres de 5 equinos en el pinar cercano al cementerio del pueblo, hasta que ayer se los llevó el camión de Rebisa, poco antes de que falleciera otro caballo. El veterinario encargado de atender a los animales enfermos descartaba ayer un caso de parasitosis, y ahora se barajan varias posibilidades, e incluso se sospecha de las fincas donde estaban pastando y en la que ya han muerto más animales en años anteriores. Tampoco se ha descartado la hipótesis de un envenenamiento, y todo está pendiente de un análisis que se pretende realizar hoy.