Diversa documentación apunta a que podría ser anterior al siglo XVII
Los expertos rastrean el origen de la ermita ubicada en Castrillo
La pedanía solicitó ayuda a la Junta para reparar el tejado y las numerosas humedades internas

Dos niños corretean en las inmediaciones de la ermita
Varios investigadores, entre ellos el catedrático de la Universidad de León Laureano Rubio, estudian los orígenes de la ermita de la pedanía astorgana de Castrillo de los Polvazares, según confirmó el presidente de la junta vecinal, Esteban Salvadores. Éste explicó que existe documentación que recoge que cerca del año 1700 sendos miembros de la familia Botas y Salvadores costearon los gastos de unas obras en el templo que podrían corresponder a una reparación de unos restos anteriores. Así, el pedáneo apuntó la posibilidad de que la construcción originaria pudiera datar de los siglos X u XI. Además, aludió a varios testimonios escritos aparecidos en fecha reciente que se refieren a otras dos ermitas, la de la Orden Tercera y la de san Juan, que, por las descripciones y ubicaciones, podrían ser la misma y corresponder al templo en cuestión, datado hasta la fecha en el siglo XVII, dijo Salvadores. Éste recordó que esta época coincidió con el esplendor económico de los arrieros. Apuntalada durante dos años Mientras, la pedanía pidió a la Junta 30.000 euros para reparar el tejado y eliminar las humedades del interior de la construcción, que, desde hace unos dos años, permanece apuntalada en su cúpula central y en parte de un lateral de una nave, recordó el pedáneo. Salvadores indicó que el director general de Vivienda, Javier Arribas, recogió la petición de ayuda en una visita que realizó hace unas semanas al municipio, por lo que la junta vecinal, que volverá a dirigirse al citado responsable autonómico en enero, confía en que se materialice esta colaboración. La ermita, que se usaba como casa de cultura aunque permanece cerrada desde hace año y medio, acogerá en la zona destinada al coro la biblioteca del Padre Jordán, cedida al pueblo, así como otras donaciones bibliográficas similares, adelantó Salvadores. El objetivo de la junta vecinal es crear una biblioteca permanente, para lo cual será necesario que las instalaciones sean declaradas como tal y que se integren en el circuito de bibliotecas de la comunidad. Castrillo dispone ya de una persona que se encargaría de este equipamiento, indicó Salvadores.