Un ingeniero muy hacendoso
José Villarroel, ingeniero agrónomo jubilado lleva varios días construyendo un pequeño canal para recoger el agua que cae de la lluvia y que está dañando un camino vecinal
José Villarroel, un vecino de Villapadierna, en el municipio de Cubillas de Rueda, lleva varios días trabajando en la ejecución de unas obras para canalizar el agua procedente del pueblo a raíz de las lluvias y que transcurre por uno de los caminos vecinales. Villarroel es un jubilado que pasó 17 años en Alemania. Es ingeniero agrónomo por la Universidad de Hideinheim, en Sttuttgart. Antes de iniciar sus estudios estuvo trabajando en la Mercedes, empleo que dejó durante cinco años para lograr la ingeniería. Una vez concluidos sus estudios volvio a la factoría de Mercedes. Tras regresar de Alemania volvió a su pueblo, Villapadierna, dedicándose a los trabajos del campo hasta que se jubiló. Su preocupación siempre ha estado, según nos manifiesta, en lograr que los pueblos tengan ese sentido de solidaridad y unidad que a veces se ha perdido. Hace unos días comenzó los trabajos para canalizar un riachuelo. Pero antes fue pidiendo firmas de apoyo a los vecinos. «La mayoría me apoyan en esta iniciativa que tenía que haber sido de la junta vecinal. Pero como es un bien para el pueblo he decidió hacerla yo», nos manifiesta José no sin cierta preocupación dado que le gustaría que ciertos trabajos los pagase la junta vecinal. Pero sabe que de no ser así lo pagará él. Dice que la junta unas veces le apoya y otras no, así que ante esta indecisión el sigue con los trabajos. Se levanta temprano para continuar cavando una zanja de unos 25 centímetros de profundidad y unos 100 metros de largo. Porteriormente la rellenará con hormigón para después dar forma al pequeño canal que por fin recoga las aguas. Abandona su trabajo «a la oscurecida» según nos puntualiza. José hecha de menos la celebración de concejos donde se debatían las necesidades del pueblo y donde se conocían mejor cuáles eran los principales problemas. «Ahora todo lo decide una junta. Se ha perdido ese sentimiento de hacer que el pueblo fuese parte de cada uno, lo que implicaba más a la gente en las cosas. Por ejemplo ya no existen las antiguas hacenderas que tanto ayudaban a mantener los pueblos y a la gente unida», recuerda José Villarroel. Sea cual sea la postura de apoyo tanto económico como moral de la junta vecinal José está dispuesto a concluir su trabajo de canalizar el agua. Tiene todo el tiempo del mundo y por ello no hay prisa. Cada día hace lo que puede ayudado por un pico, una azada, una pala y su tractor con remolque. Este ingeniero agrónomo dice no preocuparse por nada ya que es consciente que está haciendo una buena labor de la que todos se van a beneficiar; y se alegra de que hace unos meses se haya formado una asociación cultural en el pueblo que se está preocupando por Villapadierna y sus gentes.