Un taxidermista del museo de Buenos Aires presta sus servicios
Jorge Horacio Varela es un taxidermista y museólogo con un curriculum impresionante. Natural de Argentina pero trasladado a Boñar hace tres años para trabajar en el museo de Valdehuesa, ha prestado sus servicios en el Museo de Ciencias Naturales de Buenos Aires, el diversas instalaciones de Estados Unidos, Suráfrica y otras partes del mundo. Junto a su mujer y dos hijos ha realizado parte de la taxidermias de este museo y también ha sido el artífice de los dioramas o ambientación de un buen número de sus salas y participado en todas ellas. Precisamente está haya sido quizá su principal función, la de lograr la perfecta ambientación de cada una de las escenas. «Nuestro cometido es ser lo más fieles posibles a la realidad. La imaginación queda para los artistas», señala. Manifiesta que el trabajo ha sido arduo sobre algunas piezas que llegaron en muy mal estado. Utiliza multitud de materiales. Desde cristal para los ojos, a gran variedad de pinturas, pastas especiales... Cuando un animal llega a sus manos lo primero es realizar un estudio morfológico. Después comienza la tarea hasta dejarlo impecable.