La torre de la iglesia se construyó con sillares traídos del convento
La concejala de cultura de San Esteban de Nogales, Chelo Prieto Carracedo, mostró ayer su agradecimiento a «Valentín Turrado moreno, que ocupaba el cargo de secretario del Ayuntamiento y que fue quien promovió todo esto. Gracias a su labor tenemos ahora este anuncio de obras de la Consejería de Cultura y, si no es por parte del Ayuntamiento, al menos cuenta con el reconocimiento a su labor de la Concejalía de Cultura». Turrado es quien tuvo la idea de iniciar el expediente para solicitar la continuidad de las excavaciones en Santa María y, según ha trascendido, se trasladó hasta el monasterio con un compañero de trabajo, con el que obtuvo las fotografías que ilustran el expediente que se remitió a la Consejería de Cultura y que ha motivado la subvención de algo más de 27.300 euros. Pese a la abundante documentación que de reyes y papas existe sobre el Monasterio de Santa María, las ruinas del recinto religioso -en cuyo interior no sólo crece la maleza, sino que incluso los árboles se han apropiado de lo que fue ron dependencias de la orden de San Benito- no han recibido la declaración de bien de interés cultural, pese a que hay quienes aseguran que el recinto, de no haber caído al suelo, sería de una belleza espectacular. Basta con fijarse en la torre de la parroquia del pueblo, que se levantó con bloques de piedra del monasterio, para hacerse una pequeña idea de lo que fueron las dependencias de la abadía. «Un revulsivo económico» En todo caso, en el Ayuntamiento de San Esteban se considera el monasterio como un activo cultural y económico del pueblo y la concejala de Cultura volvió a manifestar ayer su convencimiento de que debajo de las piedras caídas hay nobles enterrados.