Ugal-UPA estima que hablar de cierres aún es prematuro
Tanto el verano como las semanas previas al inicio de la campaña de este año han venido marcados por el pesimismo en cuanto al futuro del sector en España ante la reforma de la Organización Común de Mercado, pendiente en la Unión Europea (UE). Muy distinta era la postura que mostró ayer Matías Llorente, secretario general de Ugal-UPA, que manifestaba su deseo de que el estreno de los nuevos accesos a la azucarera se vea acompañado de la inauguración del punto cero de recepción para el próximo año, pese a que su construcción se había previsto para la campaña que acaba de comenzar. Dotar a la fábrica con un punto de recepción de remolacha nuevo es considerado por organizaciones agrarias y sindicatos obreros como la prueba de toque de la continuidad de la factoría y muestra del optimismo de Llorente en lo que a la continuidad de la fábrica de La Bañeza se refiere y así lo aseguraba ayer: «El cultivo tiene posibilidades», dijo el político y líder del sindicato agrario en León. La negociación Llorente considera que «la batalla que se pierde es la que se abandona» por lo que estima precipitado hablar de un cierre antes «del 27 y 28 de noviembre», fechas en las que está previsto que continúen las negociaciones de la reforma del sector de la UE. El secretario de Ugal-UPA prefiere esperar «a ver cómo queda la Organización Común de Mercado y luego ya hablaremos» del futuro.