Alonso recomienda aprovechar la riqueza medioambiental como motor económico de la zona
El director de Somiedo cree que un parque es rentable para sus vecinos
Defiende la política aplicada en Asturias para lograr beneficios de la montaña sin dañar la naturaleza

El director del parque nacional de Somiedo inauguró ayer las conferencias de la Otoñada Cultural
El director del parque nacional de Somiedo, Santiago Alonso, inauguró ayer en Villablino el ciclo de conferencias incluido dentro de la Otoñada Cultural, donde explicó las actuaciones llevadas a cabo en el concejo asturiano para poder rentabilizar la figura de parque nacional, en beneficio de sus vecinos. Según Alonso, «los espacios naturales tienen que ser espacios vivos y a la vez buscar rentas para la población, entendiendo que este entorno es el medio fundamental en la actividad humana». Como prueba del éxito que ha tenido la política aplicada en esta zona, el responsable del parque natural afirmó que este municipio que engloba a 78 poblaciones, se encontraba en el puesto 77 en el ranking de rentas de un total de 78 municipios asturianos, «y ahora se encuentra en mitad de la tabla evolucionando hacia arriba». A su juicio, en zonas como Somiedo o Laciana, que pretenden aprovechar su riqueza medioambiental, la clave para su desarrollo económico «está en la diversificación». No obstante, cree que se le debe dar un protagonismo especial a la actividad agroganadera «porque ha mantenido la naturaleza en su situación actual», y afirmó que, en este sentido, las administraciones tienen que comprometerse sin ambigüedad, otorgando ayudas y subvenciones al sector. Alonso resaltó que uno de los principales obstáculos es «que a los jóvenes no les seduce esta actividad porque tiene pocos atractivos, y porque les llama más el ambiente urbano y la ciudad». Al margen de este asunto, Santiago Alonso también mencionó la grave situación que atraviesa la población de urogallos en este parque «a pesar de que tiene las mejores condiciones que tuvo nunca para su supervivencia», y planteó como posibles causas de esta paradoja, la superpoblación de ciervos o la falta de actuación sobre los bosques de hayedos.