Dimisión
PARECE INCREÍBLE que en estos tiempos que corren, donde la política se escribe en letras más minúsculas cada día que pasa, donde cualquier politiquillo de medio pelo, solamente con saber hacer la o con un canuto, maneja los dineros públicos como si estuviera jugando al mus, en unos tiempos donde se conjugan diversos verbos, pero el verbo dimitir era uno de los que parecía hacer desaparecido de los diccionarios; alguien, haya tenido la hidalguía de utilizarlo y haya presentado la dimisión de su cargo como alcalde del Ayuntamiento de Villablino, que si no ha cambiado a raíz del último padrón realizado, ocupa el cuarto lugar en el escalafón de los municipios leoneses. Resulta chocante, cuando los sillones de la política parecen ser algo tan pegadizo para la mayoría de los alcaldes, que muchos no los abandonan ni teniendo sentencias judiciales firmes. Por eso, después de conocer el pasado viernes la noticia de que Ángel Crespo había presentado su dimisión irrevocable, amén de asombrarnos por lo poco común del hecho, no nos queda más que, en un principio aplaudir el gesto, inaudito como digo, del regidor lacianiego. Aún pensando que la dimisión del máximo mandatario lacianiego era algo que se veía venir desde antiguo, no por ello es menos sorprendente el hecho. En su momento, el PSOE, con el desbarajuste dejado por los Fernández (don Pedro y doña Nieves) cuando gobernaron por estos pagos a estilo ranchero, ante la falta de alguien con peso suficiente específico en el valle hubo de apostar por una persona independiente, con los pros y los contras que esto conllevaba en sí mismo. Entre los pros, se podría decir que Ángel Crespo era una persona ajena al mundillo político lacianiego, recién llegado y gozaba de la total credibilidad y así apareció Rodríguez Zapatero a apadrinarle en su momento. Pero en su contra tenía al aparato del partido, no sólo de Laciana sino también de León, donde aún purgan culpas de los tiempos que he citado, cuando la agrupación lacianiega llegaba a los congresos provinciales a machamartillo, acojonando a todo dios que se oponía a sus tesis (¿). Por todo esto es por lo que hoy Ángel Crespo, que llegó al cargo con la idea de que la política era algo que se podía manejar con buena voluntad y un poco de mano izquierda, entrega el testigo al que lo quiera coger, purgando por los pecados cometidos por otros. He leído opiniones tales como que Crespo dimitía por falta de apoyo de las instituciones, o que era la primera víctima de los cielos abiertos, y otras similares, pero nadie ha dicho la verdadera razón. Laciana se encuentra entregada desde hace unos cuantos años a la MSP en cuerpo y alma, la «empresa» es la verdadera culpable de todo lo que ocurre. MSP con la total complicidad de las administraciones, que le dejan obrar ilegalmente ante las continuas amenazas de despidos masivos, es la verdadera artífice de todo lo que se cuece en Laciana. Vitorino ha conseguido desde su llegada a la MSP (por cierto de la mano del hoy secretario del PSOE en Castilla y León, Ángel Villalba), enfrentar a todos los lacianiegos, por si ya no lo estaban suficientemente con anterioridad. Crespo se marcha, sin haber conseguido paralizar las ilegales explotaciones a cielo abierto, pero también sin haber claudicado totalmente. Realmente, la herencia que le deja a quien tome las riendas de este caballo desbocado que es el Ayuntamiento de Villablino es peliaguda. Pero cierto es que la herencia recibida de los que le precedieron también lo era. El Ayuntamiento es hoy una bomba de relojería que puede explotar en cualquier momento. Acuciado por las deudas, sobrecargado de personal, con un grave descenso poblacional, abandonado de cualquier apoyo institucional...Ya solamente le falta, que las administraciones responsables le carguen con el mochuelo de haber permitido las irregularidades que desde Europa se aprecian. ¿Quién se apunta a recibir esta joya en herencia? Pienso que la única solución de viabilidad que tiene, es el cacareado gobierno tripartito que antaño se anunciaba. Claro está, si lo que se intenta es sacar adelante al Valle, porque si lo que se intenta es buscar algún tipo de rédito político apaga y vamos...