Un centenar de coches tuneados se reunieron en la plaza de España

Las categorias de decoración y sonido fueron las más disputadas
La segunda edición del Tuning de Veguellina de Órbigo arrastró hasta esta localidad a cientos de personas durante todo el fin de semana que contemplaron un centenar de vehículos «tuneados» que se encontraban aparcados por las calles cercanas a la Plaza de España y en la misma Plaza. Un gran ambiente de «tuneros» se vio durante los dos días de celebración atrayendo al mismo a numerosos curiosos que se deleitaron comprobando el ruido ensordecedor de los equipos de sonido y de los tubos de escape, así como de los motores preparados de los automóviles. El sábado, día en que se abrieron las inscripciones, se desarrollaron numerosas pruebas para comprobar la potencia de los equipos de audio y de escapes más ruidosos. Por la noche se celebró una lucida prueba de iluminación y un espectáculo sorpresa. Durante la jornada dominical se abrió de nuevo, para los más rezagados, la posibilidad de inscribirse en las pruebas que faltaban por celebrar, entre ellas la de aceleración que dio comienzo poco antes de las 14.00 horas poniendo a prueba a los potentes vehículos y la pericia de sus pilotos. Por la tarde después de la comida y una siesta sobre las 17.30 horas, se entregaron los premios a los vencedores de las distintas pruebas celebradas a lo largo del fin de semana. Los diésel tuneados Las cifras del tuning de Veguellina de Órbigo podrían ser, en cuanto a afluencia, algo más de 2.000 personas las que disfrutaron de las distintas pruebas que disputaron los 98 vehículos inscritos para este tuning . Seis pruebas de distintas potencias de equipos de Audio, cinco, con sus distintas categorías para la aceleración, incluida una, poco habitual, para coches con motor diésel. En total se entregaron 16 premios a las distintas categorías de preparación, potencia y decoración de los vehículos, incluido un premio a la «Chica Tuning».