Diario de León

| Reportaje | El concurso de entibadores |

Las galerías de la mina al aire libre

Los entibadores del pozo Sotón de Hunosa, Amable Fuentes y Ramón Hevia, consiguieron construir la estructura minera más perfecta en un menor periodo de tiempo

Los entibadores deben limar y adaptar la madera para su colocación como si de un puzzle se tratara

Los entibadores deben limar y adaptar la madera para su colocación como si de un puzzle se tratara

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Cristina Vergara - corresponsal | villablino
León

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La pareja de entibadores mineros formada por Amable Fuentes y Ramón Hevia del pozo Sotón de Hunosa se hizo la tarde de este lunes con la decimonovena edición del Concurso Nacional de Entibadores, celebrado al lado del campo de festejos de Villablino. Mariano Trabanco y Eleuterio Urdiales del Club Bocamina de Asturias  fue la segunda pareja mejor clasificada, mientras que Emilio Álvarez y Manuel Fernández se clasificaron en el tercer puesto. Desde 1987, han sido decenas de parejas de entibadores las que cada año por estas fiestas en honor a San Roque construyen una galería imaginaria, que no servirá para alcanzar ninguna capa de carbón, pero si para  recordar a todos los vecinos de la comarca y visitantes la razón de ser del valle. Tras la recepción de los participantes en el Ayuntamiento de Villablino, a las 20.00 horas se inició el concurso y los hachos de las 24 parejas de entibadores participantes, en su mayoría procedentes de cuencas mineras asturianas, comenzaron a dar forma a la madera. De El Bierzo concursó una única pareja. Mientras que de  la comarca de Laciana tan sólo lo hicieron 3, llevándose el premio a la mejor pareja local la integrada por Manuel Alonso y Carlos Alves, de la empresa Minero Siderúrgica de Ponferrada (MSP). La escasa participación de parejas leonesas se debe a que, entre otras razones, las minas de la provincia no entiban con madera desde hace años. Como anécdota cabe destacar que las dos primeras parejas clasificadas también lo fueron en la pasada edición del certamen minero. La prueba consistió en la colocación de un cuadro de galería, montado en una armadura metálica de las mismas dimensiones que la galería de una mina. Las características de los cuadros a montar eran iguales a los instalados como modelos en los extremos de la armadura. Los concursantes iban vestidos con la indumentaria propia de un minero y provistos de hacha, pica y punterola. Se otorgó un tiempo de 40 minutos y a efectos de puntuación, por parte del jurado, se tuvo en cuenta la perfección del cuadro, cara de la madera, labrado, ajuste y medidas, aplome, alineación y tiempo invertido. Para las mediciones sólo se utilizaron 2 bastones de 1,50 metros de longitud máxima y también se permitió el uso de alambre para la sujeción provisional de los puntos a la armadura. El concurso lo organizan los sindicatos mineros de la comarca  y está patrocinado por las diferentes instituciones comarcales.

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