| Reportaje | El voley-playa, epílogo de las fiestas |
Un deporte para promocionar la ciudad
La organización del primer torneo entrega productos típicos de la tierra junto a los trofeos y descubre a los jugadores locales que practican esta especialidad deportiva

Lance de uno de los partidos disputados durante este fin de semana
No faltan iniciativas que sirvan para promocionar una ciudad, a través de la práctica deportiva. Este ha asido el caso de la primera edición del Torneo de Voley-Playa de La Bañeza, que no sólo ha traído una nueva modalidad deportiva a la ciudad, sino también ha descubierto al público en general la afición que existe entre algunos jóvenes bañezanos por la versión sala de este deporte, así como por el nivel que han alcanzado unos cuantos de ellos. La pista de voley-playa se construyó junto al abrigo de la piscina climatizada antes del verano y el campeonato llegaba a la ciudad tras las fiestas, en un momento que, tras el cansancio de la juerga, la actividad va decayendo hasta la marcha de los veraneantes. Así que, durante los dos días de competición, no han faltado momentos para que se juntaran un buen número de espectadores junto a la cancha de arena. Jesús Emilio Simón ha sido el promotor de la idea, contando con el apoyo de un hijo suyo, que entrena en el centro de alto rendimiento de Valladolid, y de un profesor del Colegio Nuestra Señora del Carmen, José Luis García, que ha metido el gusanillo del voleybol a un buen número de chavales de este centro. Los mecenas A la hora de organizar el torneo, Simón buscó la ayuda de los padres de los chicos que practican este deporte y de las marcas de productos típicos de La Bañeza, además de lograr el patrocinio del Ayuntamiento. De esta manera ha conseguido cubrir los gastos de organización y conseguir regalos para entregar a los participantes. Así, por ejemplo, por el mero hecho de participar, todos los deportistas se han llevado el correspondiente paquete de alubias y lentejas y en la entrega de premios los trofeos, muy numerosos, se entregaron junto a otros productos tradicionales, como en el caso de los imperiales. Pensando en la promoción, Simón no sólo estableció los premios de rigor, sino que, además, ha destacado aspectos como la veteranía y juventud de los deportistas o su carácter de equipos locales o visitantes. Además, el carácter misto de trofeo le ha dado la oportunidad de duplicar los galardones, reconociendo al jugador más veterano y a la más veterana, al más joven y a la menor de las concursantes... En esta primera edición del torneo se ha conseguido una participación de catorce conjuntos, lo que supone un mínimo de cincuenta y seis participantes, al formar cuatro personas cada equipo, entre ellos, de manera obligatoria, una mujer -se ha dado la honrosa excepción de alguna escuadra que contó con más de un chica para su plantilla, pero no ha sido lo más común-. José Emilio Simón señala que ha conseguido que haya representantes asturianos e incluso un logroñés, que, una vez en La Bañeza, se unió a uno de los equipos formados. El resto de los conjuntos llegaron de Sahagún y Veguellina de Órbigo. Los mejores bañezanos En el plano puramente deportivo, Simón cuenta los mayores logros bañezanos en esta disciplina. De momento, ha sido una mujer la que más alto ha llegado en esta disciplina: Nuria Jeras ha defendido la camiseta del equipo español juvenil y, aunque se contaba con su presencia para la cita bañezana, al final no ha sido posible su concurso. Entre los chicos, este curso pasado han vivido en el centro de alto rendimiento de Valladolid Sergio Morán y Guillermo Simón, que han sido miembros de la selección autonómica infantil y continuarán con su trabajo deportivo y sus estudios en la capital vallisoletana durante este curso. Además, se les suman Carlos Ortega y Andrés Rodríguez.