Valderas | El alcalde se reúne con responsables del Ejecutivo territorial para aclarar la situación actual
La Junta explica los motivos para el retraso de la balsa de la dehesa
Los afectados acusan a la CHD de no agilizar los trámites para la concesión de los permisos

Los sondeos para construir la balsa de agua en la zona de La Salgada comenzaron hace seis años
?l director general de Estructuras Agrarias de la Junta, Edmundo Bayón Bueno, y el jefe de Iniciativas Estructurales Ordenación y Documentación de la Consejería de Agricultura y Ganadería de la Junta para la provincia, Fidentino Reyero Fernández, participarán hoy, en Valderas, en una reunión con el alcalde, Donato Caño Herrero, con los grupos políticos de la oposición y con los agricultores afectados para aclarar y solucionar el estado en el que se encuentran los trámites necesarios de cara a la definitiva construcción de una balsa en la zona de La Salgada, que servirá de almacenamiento de agua para las 1.000 hectáreas de regadío resultantes de la reciente concentración parcelaria. La Junta Agropecuaria y los partidos de la oposición, señalan que la causante de estos retrasos es la Confederación Hidrográfica del Duero, que desde hace dos años no ha avanzado en la concesión de los permisos para la obtención del agua. Actualmente, la Junta de Castilla y León dispone de la dotación presupuestaria necesaria, y está a la espera de los permisos pertinentes de la CHD. Donato Caño Herrero, alcalde de Valderas, asegura que Confederación Hidrográfica del Duero está estudiando los informes de impacto medioambiental, y que el retraso es el normal de cualquier trámite con las instituciones. Desde la oposición, el Partido Popular de Valderas asegura que todos estos pasos ya se habían llevado a cabo y que no comprenden el retraso de dos años en la ejecución de esta importante obra para todos los agricultores y ganaderos afincados en el tramo final del rio Cea, que comprende poblaciones de las provincias de Valladolid, León y Zamora. Los populares esperan que la reunión de hoy sirva para zanjar este inadmisible retraso que mantiene en vilo a todos los propietarios de las fincas afectadas en toda la zona, y cuyos terrenos se han calificado como regadío.