| Reportaje | Una tradición ancestral |
La romería de la Virgen de Perales
Los actos conmemorativos comenzaron el miércoles con una degustación de queso y escabeche, amenizada por el coro parroquial, en la campa de la ermita de Bercianos

Los cofrades y mayordomos custodian a la Virgen de Perales a la salida de la ermita
Por todos es sabido que el Camino de Santiago esconde leyendas e historias pero los pueblos que atraviesa son los que aportan a la ruta jacobea ese encanto especial que ofrecen las tradiciones ancestrales, en la mayoría de los casos vinculadas a la religión y devoción por los santos y vírgenes patrones de los municipios. La pequeña localidad de Bercianos del Real Camino celebró ayer la peregrinación de la Virgen de Perales, patrona del pueblo. Como es tradición desde hace siglos -ni los naturales del pueblo recuerdan en que año comenzó a sacarse en procesión a la patrona- la juventud custiodó con el pendón del pueblo a la Virgen que recorrió la campa de la ermita. A la cabeza de la procesión los hermanos y mayordomos, ataviados para la ocasión marcaban el recorrido. Un cúmulo de sensaciones «El olor a campo recién regado y la tregua que nos han dado las nubes han puesto la magia a un momento tan esperado durante todo el año», relataba un asistente. Y es que la Virgen de Perales sólo ve la luz del sol dos veces al año. En la ocasión que ayer convocaba a los fieles en la ermita para celebrar su día grande y el último fin de semana del mes de abril, cuando es trasladada por los vecinos a la ermita de San Roque -sede parroquial desde que desapareció como consecuencia de un derrumbamiento- donde permanece durante el mes de mayo, mes de la Virgen, para dar a los vecinos la oportunidad de sentirla más cercana. Toda la jornada se celebró con una gran emotividad tanto por parte de los fieles y devotos como del resto de los vecinos que acudieron a la era de la ermita para celebrar junto a sus paisanos una jornada de convivencia regada, como no podía ser de otra manera, con los caldos de la tierra. Una cofradía centenaria La cofradía de la Virgen de Perales data del año 1560 cuando comenzó su andadura fruto de la ilusión y devoción de los fieles de la virgen de Perales. El miércoles por la noche los miembros cofrades acudieron a la ermita acompañados por los vecinos del pueblo, algunos peregrinos que realizaban el Camino y amenizando el paseo el coro parroquial. Una vez finalizados los cánticos dedicados a la Virgen de Perales los asistentes pudieron disfrutar del escabeche y el queso preparado para la ocasión y regado con vinos de la tierra. Las puertas del ambiente festivo se abrieron de repente y como algo mágico invadió a todos los presentes que disfrutaron notablemente de los actos. El alcalde de la localidad, Fidel Nicolás Rivero, aseguró que, tras un año con el mandato de regidor, «he podido darme cuenta del fervor del pueblo y su trabajo desinteresado por mantener en alza las tradiciones populares que estoy seguro continuarán en el futuro».