La Pola de Gordón | El jefe de la unidad de carreteras recibió ayer un escrito
El alcalde exige soluciones ante el problema de accesos a la N-630
Las dobles líneas continuas provocan serios problemas de operatividad a los vecinos de la zona
El alcalde de La Pola de Gordón, Francisco Castañón González, remitió ayer un escrito al Jede de la Unidad de Carreteras del Ministerio de Fomento, con el objeto de hacerle conocer la problemática que se suscita en la zona, tras la decisión de pintar varias dobles líneas continuas que dificultan los desplazamientos a los vecinos, y que les obligan a rodear una notable cantidad de kilómetros en algunos casos, para realizar giros que, con el anterior diseño del trazado, se llevaban a cabo sin excesivos problemas. Castañón entiende que Santa Lucía de Gordón y Ciñera son localidades especialmente perjudicadas por esta medida, circunstancis que ha llevado al regidor de la localidad a solicitar que se arbitren las medidas necesarias para que los vecinos no se vean perjudicados por estas contingencias. El problema no es exclusivo de esta parte de la comarca. Los empresarios y residentes en los diferentes inmuebles ubicados a la altura de la zona de El Rabizo también mostraron anteayer su malestar como consecuencia de la decisión de diseñar la línea continua a la altura del paso por los concesionarios de vehículos de la zona, para supuestamente evitar posibles problemas en el tráfico de la zona, a pesar de que la decisión implica notables trastornos para las costumbres habituales de los conductores de la zona. Movilizaciones incluídas Los afectados no descartan la posibilidad de emprender movilizaciones por el perjuicio que entienden que se les está causando con esta cuestión, puesto que a efectos de operatividad, se merma notablemente la capacidad de movimientos. Proveedores y usuarios del polígono industrial se encuentran con la necesidad de circular varios kilómetros de más sobre lo que era habitual últimamente al ahora de efectuar los normales trayectos de desplazamiento para atender sus obligaciones. Esta decisión afecta, aparte de a los propios afectados por la existencia de negocios en la zona, a las personas que también tienen que utilizar habitualmente el trayecto de turno, con la posibilidad de las sanciones de rigor por parte de la dirección de Tráfico. Se promoverá una reunión para buscar solución. Los afectados se plantean la posibilidad de adoptar otras decisiones en el caso de que no se escuchen sus exigencias.