La Robla derriba por fin el inmueble en ruina de la céntrica calle Ramón y Cajal
El Ayuntamiento de La Robla demolió en la mañana de ayer el ruinoso y a su vez emblemático edificio de la familia Costilla, ubicado en pleno centro del casco urbano, en la calle Ramón y Cajal. Culmina así una gestión que se viene tramitando desde hace más de diez años con el derrumbamiento de la parte contigua al edificio, y que actualmente se ha convertido en un pequeño parque recreativo y de ocio. El alcalde de La Robla, José Luis García, y el concejal de Obras, Francisco Javier Suárez, visitaban ayer las obras de demolición del inmueble, que permitirá, entre otros objetivos, «alinear y que al mismo tiempo la parte de la calle Cotanillo se transforme en peatonal», señaló el regidor. José Luis García aludió a las intensas negociaciones que se han tenido que resolver «desde hace más de una década» y recordó que comenzaron cuando él era presidente de la Junta Vecinal. La operación permitirá la ampliación de la actual zona de descanso, en el mismo núcleo urbano de la localidad. Al mismo tiempo, el regidor del ayuntamiento roblano adelantó que ya se dispone de una partida económica que supera los 73.000 euros, subvencionados por parte de la Junta de Castilla y León, y que van a servir para llevar a cabo el acondicionamiento y la ampliación del parque contiguo, con la plantación en los dos próximos meses de tierra vegetal y diversas especies de arbustos, además de una amplia zona verde, la instalación de farolas de hierro fundido semejantes a las de la actual zona de ocio, así como diversos bancos. Una verja cerrará el nuevo recinto, que estará bordeado de adoquín en las aceras de la calle peatonal del Cotanillo.