Los fieles rezan el rosario los domingos y sólo se preguntan qué pasará si alguien fallece
Moscas lleva 52 días sin misa tras acusar al cura del robo de la cruz
El único concejal del pueblo intentará reunirse esta semana con el vicario para tratar la situación

Un momento de la procesión de pasquilla en Moscas del Páramo, último día que el cura ofició misa
Hace ya 52 días que el cura de Moscas del Páramo, Felipe Pérez Riesco, no dice misa en la localidad, después de que el presidente en funciones de la junta vecinal y varios vecinos lo denunciasen por presunto robo de una cruz. En concreto, la denuncia reflejaba que sospechaban de que el párroco hubiese dado «el cambiazo», sustituyendo la auténtica por una réplica. La última vez que el sacerdote ofició la eucaristía en el pueblo fue el 22 de abril con motivo de la celebración de la fiesta de Pasquilla. Desde entonces no ha vuelto por el pueblo más que a recoger algunas de sus pertenencias. En estos casi dos meses algunos fieles, como sustituto a la misa, rezan el rosario los domingos. Los vecinos de la localidad esperan que la situación se solucione ya que no saben qué pasará en caso de que haya un fallecimiento. «El miedo que hay es que se muera alguien. ¿Quién lo va a enterrar?», comentó el presidente de la junta vecinal, Antonio Fernández García, quien señaló que en la vista oral, celebrada el 26 de mayo, «nos insinuaron la posibilidad de llegar a un acuerdo económico, pero nosotros no queremos dinero, lo que queremos es que nos devuelvan la cruz». Fernández García señala también que ni siquiera han intentado hablar con el obispado de Astorga «ya que nos han advertido varias personas y hasta algunos sacerdotes de que no vayamos porque no nos va a atender». El presidente de la junta vecinal señaló que el proceso judicial está en punto muerto pero aseguró que seguirán hasta el final para que les devuelvan «su cruz». Fernández señaló que desde la junta vecinal están estudiando contratar un perito para que analice la cruz que ahora hay en la iglesia de Moscas para ver de cuándo son las soldaduras, «si son recientes está claro que nos la han cambiado» porque los últimos trabajos de restauración de la pieza se hicieron hace unos 30 años. Por su parte, el único concejal de Moscas del Páramo en el Ayuntamiento de Roperuelos, Máximo Panchón, no descarta la vía de intentar llegar a dialogar con el algún responsable de la diócesis para poner fin a la situación. «Yo intentaré reunirme con el vicario esta semana porque la mayoría del pueblo dice que hace un cura, aunque hay otros a los que les da igual», afirma. Hay que recordar que la junta vecinal denunció al párroco acusándolo de haber dado «el cambiazo» a una cruz de plata de gran valor. Sus sospechas comenzaron al notar que la citada cruz pesaba menos de lo habitual. «El miedo que hay en el pueblo es que se muera alguien. ¿Quién lo va a enterrar?» ANTONIO FERNÁNDEZ GARCÍA Presidente de la junta vecinal «Si alguien fallece ya adoptaremos, en ese momento, la decisión más oportuna» MARCOS LOBATO Vicario general del Obispado