La cigüeña del campanario, rescatada por los propios vecinos

Los vecinos de Mataluenga y de parte de la comarca, durante el rescate de la cigüeña
Al final han tenido que ser los vecinos de Mataluenga los que salvaran a la cigüeña que ha estado colgada del campanario de la iglesia de la localidad cerca de dos semanas, pendida por una pata que tenía enroscada a un cable. Los vecinos tomaron esta decisión tras avisar a los forestales, al Ayuntamiento y a los agentes del Seprona para que liberaran al animal. Ayer, varios vecinos del pueblo y de la comarca que son aficionados a la escalad, a pesar de la tormenta, subieron por la torre del campanario para poder rescatar a la cigüeña. Como no pudieron devolverla al nido, por la complejidad de la operación, la dejaron en el campanario, protegida bajo las campanas. Incluso, al conocer la noticia de la cigüeña se acercaron hasta Mataluenga vecinos de Carrocera, La Utrera y Carrizo de la Ribera, para participar en el rescate del animal. La unión de los vecinos de Mataluenga ha sido tal, a pesar de la desatención que han recibido por parte del Seprona y de los forestales, que incluso, una vecina que es veterinaria observó al animal para comprobar su estado. «En principio, parece que tiene la pata un poco inflamada y los tendones y poco sesgados por la tensión del cable y los días que ha estado pendiente de él, pero su estado es bueno», comentó Rebeca Ortiz tras el diagnóstico y la curación que realizó la veterinaria. Tal ha sido la implicación de todo el pueblo para poder rescatar a la cigüeña que incluso la han bautizado. A partir de ahora se llamará Alambre, por su dura experiencia durante casi dos semanas colgada del campanario.