OPINIÓN
El PP de Cistierna clama justicia (II)
DESPUES DE UNA noche y un día de reflexión, los responsables del PP leonés deberían saber que justicia es una de las cuatro virtudes cardinales que inclina a dar a cada uno lo que le corresponde. Y después de años de reparto y más reparto es hora de que Cistierna cuente para algo más que unos votos que se emiten cada cuatro años, para decidir la gobernabilidad de la Diputación de León. Lejos de sentirse orgullosos de que haya gente en su partido que luche por su comarca y demande más protagonismo y representación en las admnistraciones, han decidido dar una pataleta, como si Cistierna no tuviese el mismo derecho que otras zonas a tener un procurador. Cuando uno ve este tipo de actuaciones no puede por menos que pensar que lo que aquí importa no es el «partido» ni sus votantes, sino el puesto personal ya que de unos años para acá la política se ha convertido en una profesión muy bien pagada. ¡Ya no quedan románticos, las flores se marchitan en los campos ante la indiferencia de los que se han especializado en promesas incumplidas! Decía Ortega y Gasset que la vida cobra sentido cuando se hace de ella una aspiración a no renunciar a nada. Y el hecho de que el PP de Cistierna demande un procurador pone de manifiesto que se va recobrando el sentido sobre una realidad política donde sólo avanzan los que están donde se toman las decisiones y Cistierna lleva muchos años fuera de este lugar, lo que ha llevado a la comarca a un abandono injustificado.