La expulsión de los juglares de Sahagún, centran la última jornada medieval

Urraca, en brazos de los juglares, en un momento de la representación
Sahagún se despidió ayer de los juglares por dos motivos, el fin de las jornadas de este año y la representación de la expulsión que ordenó Doña Urraca en 1116. La recreación comenzó en la plaza Mayo y después se extendió por diversas calles de la villa, como el entorno del monasterio de San Benito. La jornada finalizó con el desfile de antorchas y una queimada conjurada por el grupo de Crispín d'Olot. La tarde estuvo llena de actuaciones, talleres y la frenética actividad del mercado medieval, que también ha cerrado sus puertas hasta el próximo año. Los talleres celebrado junto con las jornadas y relacionados con antiguos artes medievales también tuvieron bastante éxito entre los asistentes, a pesar de que las jornadas contaron con la mitad de presupuesto que ediciones anteriores.