Se celebrará el 28 y el 29 de julio y el mercado medieval contarán con más de 50 puestos
El éxito del año pasado amplía a dos días la Merindad de Valdeburón
La pregonera será la presentadora de televisión Lucía Riaño, que será nombrada paladín
El Palacio de los Guzmanes revivió ayer, gracias a los vecinos de Valdeburón, sus mejores épocas. Vestidos con galas medievales, los representantes del Ayuntamiento de Burón anunciaron que este año, la Merindad de Valdeburón se ampliará a dos días, tras el éxito de la primera edición, a la que asistieron más de tres mil personas. Declamando como si de un juglar se tratase, el pedáneo de Burón, Pedro Luis Álvarez, aseguró que ya es prácticamente imposible encontrar una plaza hotelera en la zona. El «auténtico» mercado medieval que se organizará para recordar la merindad contará con más de 50 puestos y talleres interactivos en los que se representarán antiguos oficios como alfareros, panaderos o herreros. Entre las novedades de este año, el Ayuntamiento recupera la tradición «de oficiar una misa en latín en memoria de los hermanos Pallón, muertos a manos del señor de Tovar, para mayor fidelidad con la época», declaró Álvarez. Además, el próximo año se pretende perpetuar la historia de estos dos hermanos colocando una placa en la iglesia de Burón y, según anunció el teniente de alcalde, Borja Fernández, en un futuro también está previsto colocar una estatua en honor a ambos, que fueron colgados de las almenas del castillo. El pregón de la Merindad correrá a cargo de la presentadora de Telecinco Lucía Riaño, con orígenes en la zona, que tras anunciar las celebraciones será nombrada Paladín de la Merindad, cargo que comenzará a imponerse a todos los pregoneros a partir de esta edición. La Merindad de Valdeburón tiene su origen en la lucha de los derechos de los vecinos del valle, tras sentirse traicionados por el rey en 1464, que seis años atrás les había confirmado sus derechos. Después de una serie de enfrentamientos armados y el intento de asalto de los hermanos Pallón al castillo del señor de Tovar, que dominaba las tierras del valle. Tras la lucha, el rey Enrique IV confirma los derechos. La merindad -un terreno gobernado por un merino- de Valdeburón consiguió así elegir a su juez a través del concejo y también al propio merino, que era, por lo tanto, uno de ellos. «Fue una verdadera conquista en una época con libertades muy escasas», señaló el concejal de Cultura, Salvador Alonso.