La Universidad analizó el tema en Oseja de Sajambre
La pérdida de los usos ganaderos reduce los índices de biodiversidad
Purroy clausura un curso de intérpretes de espacios naturales que destaca el valor de la ganadería local

Un momento de la entrega de las distinciones a los alumnos participantes en el curso
La pérdida de usos ganaderos tradicionales en la montaña leonesa amenaza con mermar los índices de biodiversidad actuales, además de suponer una actividad económica sostenible. Así lo manifestó el profesor Purroy este fin de semana en Oseja de Sajambre, tras la clausura de esta última edición del curso de guías intérpretes de espacios naturales que la Universidad de León ha impartido en el valle de Sajambre y a la que también asistió el coordinador del Aula Picos de Europa, Julio Lago. Purroy reiteró la importancia de que las diferentes administraciones competentes apuesten por la ganadería extensiva basada en los usos tradicionales como una actividad de futuro. «La ganadería extensiva tradicional no sólo genera beneficios, sino que es una pieza importante en el modelo de paisaje de la Cordillera Cantábrica, siendo además casi independiente de la fluctuación de los precios de los piensos, cosa que ahora se está revelando como interesante», afirmó el doctor Purroy, quien se mostró preocupado por el avance del matorral en las praderías medias y altas que tiempo atrás eran segadas regularmente para aprovechar su hierba y que ahora han dejado de ser aprovechadas ante la dificultad de mecanizar las tareas en estos lugares más alejados de los núcleos de población. Reordenaciones urgentes El Catedrático de Zoología sugirió la reorientación de las ayudas agroambientales en este sentido, como una medida más para favorecer las economías rurales de montaña a la vez que producen los beneficios ambientales derivados. «Creo que sería positivo que ciertas ayudas agroambientales fuesen dirigidas a garantizar el efecto que estos usos ganaderos tradicionales tienen sobre el paisaje y la biodiversidad, combatiendo el proceso de «matorralización» que están sufriendo las praderías menos accesibles» manifestó Francisco Purroy. Por su parte los participantes realizaron ayer un recorrido interpretado por el entorno de la Senda del Arcediano.