El consejo regulador garantiza que se comercializarán a su amparo la pinta, canela y de riñón
La IGP de la alubia no etiquetará este año la variedad plancheta
El mal tiempo obliga a dejar la producción de la campaña como semilla para la próxima primavera
El Consejo Regulador de la Indicación Geográfica Protegida (IGP) Alubia de La Bañeza-León no podrá envasar este año la variedad plancheta, a consecuencia de la mala climatología que se ha dado para el cultivo de la esta legumbre a lo largo de los últimos meses. El consejo regulador, según explicó su presidente, Antonio Santoveña, había envasado alubias de las variedades riñón, pinta y canela con el sello de calidad desde que en octubre de 2005 se aprobó su reglamento de la denominación de procedencia. Sin embargo, hasta el momento no se había ofertado la cuarta variedad amparada por la IGP, la plancheta, que deberá esperar a la cosecha del año que viene. «Tendremos para etiquetar pinta, canela y de riñón y tendremos plancheta para que nos quede lo justo en el consejo regulador para la próxima siembra», señaló Santoveña. El máximo responsable de la IGP explicó que la alubia plancheta «es una variedad de ciclo tarde. La siembra se retrasó por las tormentas y las lluvias de primavera y lo que se sembró está aún en el campo». En un mal año todos para los alubieros, el consejo aún desconoce la producción que conseguirán los agricultores asociados, en un momento en el que «alrededor de un 20% de la cosecha ya se había trillado, pero nos queda el resto en el campo. Las lluvias de los últimos días no influirán si levanta el temporal», añadió el presidente de la Alubia de La Bañeza-León. Tras arrancarse la planta, ésta queda en el campo, a la espera de que el sol la seque para separar la legumbre de la mata. La lluvia provoca que el fruto se hinche de agua y la humedad, junto con el contacto con el suelo, puede llegar a pudrirlo. Los rendimientos El agua ha hundido las estimaciones de producción del consejo regulador, que estimaba un rendimiento medio por hectárea de 2.500 kilos, para cosechar alrededor de 500 toneladas de las cuatro variedades amparadas. Las lluvias de mayo obligaron a reducir la superficie de cultivo de 200 a 150 hectáreas y se estima que el rendimiento de cada una se situará por debajo de los 1.800 kilos. «Siempre hay que esperar al final, pero nos vamos a quedar en la mitad de la producción prevista», manifestó Santoveña. La solución al problema, pasa porque vuelva el tiempo seco y que éste se mantenga: «Con sólo tres días de sol no adelantamos nada», sentenció Santoveña. Pese a todo, en el consejo regulador de la Alubia de La Bañeza-León estiman que, «a falta de las catas pertinentes, la alubia que se ha recogido hasta el momento es válida para su etiquetado».