| Reportaje | La biblioteca, más cerca de la sociedad |
Un mundo entero por descubrir
Ochocientos escolares participarán hasta diciembre en las actividades de formación de usuarios de la sala, que incorporará libros en lenguas extranjeras para inmigrantes

Un grupo de escolares participa en la actividad de formación de usuarios de la biblioteca
El personal de la Biblioteca Municipal de Astorga inició hace unas semanas su proyecto de formación de usuarios y animación a la lectura, que se prolongará hasta diciembre y reunirá a unos ochocientos escolares, de entre tres y 16 años, según calculó la responsable de estas instalaciones, Esperanza Marcos. Los estudiantes participan, en función de su edad, en diversas actividades que pretenden fomentar en ellos la afición a la lectura y el conocimiento de los servicios de la biblioteca y su funcionamiento. Entre las propuestas cabe destacar El Biblioparchís , que recurre a este juego de mesa para enseñar a los participantes a moverse por estas dependencias; la lectura del cuento Paula en Nueva York , que esconde una curiosa moraleja vinculada a la educación en valores y, en concreto, a la integración de los inmigrantes; o el cuento La niña que odiaba los libros . Éste último trata de convencer a los más pequeños de la diversión que proporciona la lectura, tomando como ejemplo a una pequeña que se ve obligada a leer todos los cuentos que tiene en su casa cuando su salón se ve inundado por los personajes de esas historias. El personal de estas dependencias combina este relato y los ejercicios posteriores con el juego El semáforo , que, mediante el uso de tarjetas rojas y verdes, orienta a los usuarios sobre el comportamiento idóneo en este recinto. Esta iniciativa formativa, que la biblioteca realiza todos los años, aunque siempre variando las actividades propuestas y en función del personal disponible, reúne en esta ocasión a unos veinticinco alumnos por aula, aunque los trabajadores han atendido varios días a dos grupos. La responsable de las instalaciones adelantó también que la Biblioteca Pública de León solicitó a la astorgana información sobre las nacionalidades predominantes entre los extranjeros afincados en la ciudad, con vistas a adquirir fondos bibliográficos en las lenguas de estos colectivos. La biblioteca leonesa se comprometió a adquirir dichos fondos con cargo a las aportaciones del Ministerio de Cultura y de la Junta de Castilla y León. La actuación pretende favorecer la utilización de este servicio por parte de los inmigrantes, explicó Marcos. La biblioteca, que tiene catalogados 24.707 registros, entre libros y diverso material audiovisual, cuenta con una media diaria de usuarios de doscientas cincuenta personas, confirmó Marcos. Además, un total de 3.358 ciudadanos poseen el carné de estas instalaciones. Las dependencias cuentan con seis ordenadores para la conexión gratuita a Internet y otro más para consultas rápidas.