Oposición y gobierno difieren al valorar la gestión del último año
El equipo de gobierno y la oposición municipal en el Ayuntamiento de Astorga mostraron diferentes opiniones al valorar la gestión municipal durante el 2007. El alcalde, Juan José Alonso Perandones, señaló que en el último año «la población pudo comprobar que lo que el PSOE decía que la ciudad tenía en marcha, era cierto», y destacó los concursos para la redacción de los proyectos del complejo Lyda y el centro de especialidades, el inicio de las obras de mejora de la N-120 y del parking de San Roque, o el derribo de la casa para la construcción del futuro edificio para Servicios Sociales. El año 2007 «junto con toda la legislatura anterior, permitió sentar las bases de lo que supondrá un avance definitivo para la ciudad en los aspectos industriales, culturales o turísticos», apuntó el alcalde, que resaltó «la importancia de tener garantizada la estabilidad municipal, sin la cual no hay nada», dijo. El portavoz de la UPL, y primer teniente de alcalde, Enrique Soto, destacó que su grupo estuvo en la oposición el primer semestre del año y en el gobierno el segundo. «Si decidimos entrar en el gobierno fue porque vimos que podríamos intervenir más eficazmente desde dentro en la solución de los problemas municipales, como el retraso en las concesiones de licencias o la sensación de abandono en que están pueblos y barrios», dijo. Cuartel de la policía Soto resaltó también que durante el año pasado avanzaron proyectos como el nuevo cuartel de la policía nacional, el acondicionamiento de los sótanos arqueológicos, o la tercera fase del polígono industrial. El portavoz municipal del PP, Jacinto Bardal, estimó, sin embargo, que el balance del 2007 «es negativo y continuista», y criticó que «en la tercera fase del polígono, ya terminada, sigue sin poder escriturarse la propiedad de las parcelas, por la paralización de la oficina técnica», así como «la lentitud de obras como la quinta fase del eje monumental, en la plaza romana, o la carretera de León». Reprobó también la falta de creación del consorcio de turismo, la situación del tráfico y el desarrollo de las fiestas. Pablo González Peyuca , portavoz del PAL, señaló que el 2007 «fue positivo a nivel cultural, pero, por lo demás, fue un año vacío en el que lo poco que se hizo tenía un trasfondo electoralista, como la campaña de asfaltado». También criticó la ubicación de la carpa del salón del chocolate (Sica).