Los vecinos se abastecen de dos pozos situados a cuatrocientos metros uno de otro
La Junta notifica que el agua de la red local también contiene arsénico
La Administración autonómica está analizando todas las captaciones subterráneas

Gaspar Cuervo, en la imagen de archivo tomada de un Pleno, es el alcalde del municipio de Valderrey
La Junta de Castilla y León comunicó ayer al Ayuntamiento de Valderrey que el agua de la red de abastecimiento de la localidad de Castrillo de las Piedras está, como la de Nistal de la Vega, contaminada con arsénico, según confirmaron ayer la Junta y el alcalde, Gaspar Cuervo. Unas muestras tomadas por la Administración autonómica arrojaron el resultado de 27 microgramos de esta sustancia por litro de agua, indicó el regidor, cuando el máximo legal permitido es de diez. Los 124 habitantes de Castrillo de las Piedras obtienen el agua de dos pozos ubicados a las afueras de la población y distantes entre sí unos cuatrocientos metros en línea recta. Ambas captaciones se encuentran a unos doscientos metros de profundidad, indicó Cuervo, como sucede también en el caso de Nistal de la Vega. La Junta, a la vista de lo sucedido en Nistal, está analizando el agua de todos los pueblos que se abastecen de captaciones subterráneas, precisaron fuentes de la delegación territorial. Éstas añadieron que la medición que arrojó un resultado positivo de la presencia de arsénico en el agua de Castrillo fue realizada en la red de distribución, por lo que la Administración autonómica practicará nuevos análisis en sendos pozos, con el fin de determinar si alguno de ellos ofrece un nivel normal de dicha sustancia. Medidas pertinentes De ser así, sería utilizado para el suministro del pueblo mientras las autoridades adoptan las medidas pertinentes, añadieron las citadas fuentes de la delegación, que dijeron no tener constancia, por el momento, de que haya otras poblaciones afectadas por la presencia de arsénico en el agua. También el alcalde precisó que el Ayuntamiento encargará otras mediciones en la salida de ambos pozos para comprobar si alguno puede ser utilizado. En este sentido, Cuervo dijo desconocer en qué momento la Junta había tomado las muestras que arrojaron este resultado positivo. Tras conocer la noticia a primera hora de la tarde, el regidor emitió y distribuyó por la localidad un bando prohibiendo el consumo de agua para beber, al tiempo que telefoneó a los vecinos para advertirles de la situación. El pedáneo, Apolinar Fuertes, dio el mismo aviso a los afectados casa por casa. Gaspar Cuervo indicó que tanto la junta vecinal, a la que él pertenece como vocal -que está encargada de la gestión del agua- como el servicio de Sanidad de la Junta de Castilla y León realizaban análisis periódicos al agua, «pero todos indicaban que era potable porque no analizaban la presencia de arsénico», dijo. El alcalde no ocultó su preocupación por estos hechos. También precisó que «los vecinos, hasta ahora, no se lo han tomado demasiado mal, quizás porque se lo esperaban al ver lo que pasaba en Nistal».