Una toma del río Tuerto se perfila como la solución más factible hasta el momento
La solución al arsénico en el agua pasa por crear nuevas captaciones
Los análisis de Diputación, de muestras del 25 de enero, hallan mayor cantidad de arsénico El PAL de Astorga

Un joven se dirige hacia su casa portando dos garrafas de agua potable en Nistal de la Vega
El Ayuntamiento de San Justo de la Vega y la Junta de Castilla y León debaten las posibles fórmulas para normalizar el suministro de agua potable en Nistal de la Vega, en la que fueron detectados índices de arsénico que sobrepasaban el límite legal permitido. Cabe recordar que el delegado territorial, Eduardo Fernández, planteó inicialmente la posibilidad de enganchar la red de suministro a la traída de Astorga y desaconsejó, por indicaciones técnicas, la realización de otro nuevo pozo. Parece, según ha podido saber este periódico, que la posibilidad de realizar una captación de agua en superficie -directamente del río Tuerto- sería, por el momento, la más factible. Esta actuación requeriría un permiso previo de la Confederación Hidrográfica del Duero (CHD). Está previsto que en plazo breve de tiempo todas las administraciones implicadas alcancen una solución a esta cuestión. Mientras tanto, el análisis físico-químico del agua de todos los pueblos del municipio realizado por el Instituto de Medio Ambiente de la Universidad de León por encargo de la Diputación confirma la existencia de arsénico sólo en el agua de Nistal, como adelantó el pasado fin de semana Diario de León. Las pruebas hallaron 79,20 microgramos de esta sustancia por litro en las muestras tomadas en el sondeo, 88,60 en las tomadas a la salida de la potabilizadora y 80,30 en las realizadas en un domicilio particular. La toma de muestras tuvo lugar el 25 de enero. Diez microgramos más Mientras, los análisis realizados por el consistorio del agua recogida el 17 de enero en un grifo y en el pozo hallaron, respectivamente, 66 y 63 microgramos por litro de agua. El Instituto de Medio Ambiente resalta que la muestra de agua obtenida a la salida de la potabilizadora tiene diez microgramos más de arsénico que las otras dos, por lo que recomienda desechar el proceso de potabilización o limpiar la planta, sobre todo el filtro de arena, antes de volver a utilizarla. Además, el instituto recomienda «una prospección más centrada en el entorno de Nistal en pozos superficiales y en sondeos de profundidad», y análisis de arsénico en cualquier sondeo del entorno.