El camino de Fontañán fue una de las zonas más afectadas
Sorribos de Alba exige declarar el monte quemado zona catastrófica
El pedáneo denuncia a la Junta por tomar agua de la piscina de La Robla en lugar de acudir a los pantanos
El alcalde pedáneo de Sorribos de Alba, Francisco Javier Suárez, a la vez primer teniente alcalde del Ayuntamiento de La Robla, solicitará al estado la declaración de zona catastrófica para las 350 hectáreas de monte que ardieron este fin de semana como consecuencia de un incendio que, a criterio del regidor, resultó ser provocado «como muchos de los que estamos sufriendo por esta zona, y esa es una lacra con la que hay que acabar. Este fin de semana hemos tenido este, pero es que hubo otro en Candanedo y acababa de terminar otro más en Llanos de Alba, y no se puede consentir tener que aguantar a estos sinvergüenzas que, en algunos casos, ponen en peligro bienes de gran valor, como nos ha ocurrido las inmediaciones de la ermita de Olleros». Las localidades de Olleros de Alba y Sorribos de Alba, fueron objeto este fin de semana de un voraz incendio forestal que acabó con una importante zona de importante valor vegetal «porque debe ser de las últimas que aún nos quedan verdaderamente vírgenes y además tiene carácter protegido. Se trata de parajes incomparables que tienen un valor espectacular. Sin ir más lejos, el camino de Fontañán se ha visto especialmente perjudicado pese a la importancia que encierra para nuestra comarca», mencionó el pedáneo. Suárez no descarta denunciar a la Junta de Castilla y León por los daños que ocasionan los helicópteros de los servicios contra incendios cada vez que realizan captaciones en las piscinas de La Robla: «Para emergencias, no nos negamos, pero no es la primera vez que vienen a coger el agua con incendios que llevan ya muchas horas activos, y luego los problemas los tenemos nosotros», protestó el primer teniente de alcalde de La Robla.