Nistal | El Ayuntamiento sólo ha hallado reservas hídricas disponibles en un pozo, que ya ordenó analizar
El agua de la red aún quintuplica el nivel máximo de arsénico permitido
Trasladar el agua desde este sondeo al depósito costará 200.000 euros, indica el alcalde

El depósito de Nistal en una imagen de archivo, durante una limpieza como consecuencia del arsénico
El Ayuntamiento de San Justo de la Vega encargó un análisis completo del agua de un pozo que, según el alcalde, Avelino Vázquez, es propiedad del colectivo de agricultores de Nistal, como posible fórmula para normalizar el abastecimiento de agua potable en esta localidad, indicó el regidor. Mientras, la Junta de Castilla y León detectó una reducción de la presencia de arsénico en la red de la localidad hasta los 47 microgramos por litro, confirmó Vázquez. Al comienzo de la crisis el índice de este metaloide estaba situado en 101 microgramos por litro, en unas muestras de agua tomadas a finales de diciembre del 2007. Todas las operaciones de búsqueda de agua realizadas hasta la fecha por el consistorio de San Justo en los posibles yacimientos hídricos, situados en algunos casos hasta a treinta metros de profundidad, arrojaron resultado negativo, precisó el alcalde, que manifestó su confianza en que el mencionado pozo pudiera ser la solución definitiva al problema que padecen los vecinos desde el pasado mes de enero. «Tiene suficiente capacidad como para abastecer a tres pueblos del tamaño de Nistal, ya que da unos tres litros de agua por segundo», explicó Vázquez. El alcalde matizó que, una vez el Ayuntamiento conozca los resultados de los análisis de este pozo, y en el caso de que éstos determinen que el agua es apta para el consumo, el consistorio deberá negociar con los agricultores la fórmula, de adquisición o cesión temporal, por la cual este agua pueda ser utilizada para normalizar el abastecimiento en la población. Estudio del coste El regidor indicó que el municipio también encargó un estudio del coste que tendría el traslado del agua hasta el depósito del pueblo, «que ascendería a 200.000 euros, porque habría que llevar una tubería de luz y otra de agua», dijo. Vázquez precisó que el pozo en cuestión «se encuentra a seis o siete metros de profundidad», circunstancia que, en su opinión, minimizaría el riesgo de que el agua pueda estar contaminada por arsénico. El regidor descartó por el momento, a la espera de los resultados de la analítica practicada en este sondeo, la posibilidad de instalar una depuradora en la localidad, por considerar que su mantenimiento supondría un coste muy elevado. Mientras, el alcalde vinculó el descenso del nivel de arsénico en el agua de Nistal a las recientes lluvias.