El actual alcalde revela que no se han vuelto a elaborar los presupuestos desde el año 2006
Los bancos niegan los préstamos al Ayuntamiento por falta de liquidez
El consistorio pierde una obra de 120.000 euros subvencionada por la Diputación al no satisfacer su parte
El alcalde de Sahagún, Emilio Redondo, reconoció ayer que la situación económica del consistorio es tan extremadamente delicada que las entidades bancarias consultadas se niegan a avalar los préstamos solicitados por el Ayuntamiento facundino, a causa de la falta de liquidez por la que pasa la institución. Redondo denuncia también la pésima gestión contable realizada en los años 2006 y 2007 y sostiene que desde entonces no se ha vuelto a elaborar un presupuesto serio. A título de ejemplo destaca que recientemente la Diputación Provincial subvencionó con una partida de 120.000 euros un proyecto para la reparación de varias calles que finalmente no se ha podido acometer, después de que el consistorio no fuera capaz de reunir dinero suficiente para hacer frente a su parte, que se elevaba al 30% del montante final. «Desde que llegamos a la alcaldía, lo único que hemos hecho es intentar acercar posturas y tener una posición de consenso, pero pronto hará un año que estamos en el equipo de gobierno y seguimos sin saber cuál es la situación económica porque no se nos facilitan las cuentas de los años 2006 y 2007», lamenta Redondo. Asistencia administrativa «Para poder cuadrar medianamente los balances, hemos tenido que recurrir al Servicio de Asistencia a Municipios (SAM) de la Diputación, y por el seguimiento de los apuntes vamos tratando de cuadrar los balances, pero no es forma de hacer las cosas». «No es una forma de disculparnos», recalca el alcalde «pero tenemos un margen de movimiento mínimo y va siendo hora de que nos quitemos la venda de los ojos y les digamos a los vecinos cómo están las cosas realmente para que nadie se llame a engaño. Por poner un ejemplo, diré que nada más llegar lo primero que pedí a los funcionarios encargados de las gestiones económicas es que me facilitaran un listado de deudas y facturas no pagadas. No sé si faltan conocimientos o voluntad, pero por lo uno o por lo otro, a día de hoy sigo sin recibirlo».