De 260 transacciones inmobiliarias registradas, 134 corresponden al mercado de segunda mano
La venta de pisos usados superó el año pasado a la de vivienda nueva
La tendencia en los ejercicios anteriores era claramente favorable a las nuevas promociones

La vivienda nueva marcaba hasta el 2007 las preferencias de los compradores
La tendencia en la compra de pisos de La Bañeza se ha roto. La crisis del sector inmobiliario supuso que, por primera vez en los últimos cuatro años, la venta de viviendas de segunda mano superase a la de pisos nuevos, según el Ministerio de Vivienda, que obtuvo lo datos del Consejo General del Notariado. El número total de transacciones inmobiliarias en el municipio de La Bañeza fue de 260, de las que 126 corresponden a pisos nuevos, cifra que contrasta con los 134 usados que cambiaron de manos. Las ventas se distribuyen de manera prácticamente uniforme en lo que se refiere a vivienda de nueva construcción -39 fue el mayor número de operaciones, registrado a principios de año-, si bien se produce una caída en el segundo trimestre, que se corresponde con el que mayores ventas registró de pisos de segunda mano, que alcanzó entonces las 42 transacciones. En comparación con años anteriores, el 2005 y el 2006 fueron años muy similares, con un total de 220 y 217 ventas, respectivamente y un saldo favorable a los nuevos pisos: 192 frente a 25, en el 2006 y 198 ante 22, en el 2005. Hay que tener en cuneta que el mejor año para el negocio en el periodo considerado fue el 2004, con un total de 343 pisos vendidos de los que 251 eran nuevos y 92 de segunda mano. Cabe destacar que ni en este periodo el número de los segundos llega a alcanzar los 134 del año pasado. Fuentes del sector coincidieron ayer al señalar que la diferencia de precio entre los pisos nuevos y usados no es tanta en La Bañeza. Algunos aventuraban una media de 1.100 euros por metro cuadrado útil, contrapuesto hasta los 900 euros el metro de las viviendas de segundo uso, cantidad que baja en función del estado en que se encuentra el piso. Del mismo modo, las inmobiliarias bañezanas consultadas estiman que el movimiento en el sector se ha ralentizado. El análisis La razón para que los bañezanos rompieran la tendencia y optasen por la vivienda usada la encuentran, según indicaron, en el ahorro que se puede conseguir en este mercado, pese a la escasa diferencia de precio que puede existir. De esta manera señalan que, en muchas ocasiones, el hecho de que la cocina esté amueblada y la presencia de otras instalaciones -terrazas cerradas, mamparas, algunos tipos de instalaciones para iluminación...- llevan al comprador a optar por la segunda mano. Por otra parte, los gastos de la transacción no son tan elevados, indicaban algunos consultados, y se pueden arañar euros al no ser estrictamente necesario formalizar nuevos contratos para servicios como luz y agua. Sin embargo, el nivel de exigencia no se ha reducido demasiado, ya que indican que el comprador de pisos usados valora la edad de la construcción y opta por aquellos pisos que no tengan muchos años. Por otra parte, hay quien señaló que la situación del sector y las noticias publicadas en los medios al respecto ha hecho surgir la figura del buscador de chollos, que luego encuentra una realidad diferente a la que imaginó. También se nota un incremento en el alquiler de vivienda, más ahora que, con la cercanía del verano, se buscan pisos en los que pasar las vacaciones.