Un proceso más respetuoso con el medio ambiente
Las ventajas sociales que se desprenden de la valorización de residuos por parte de las cementeras se resumen en la eliminación ecológica de residuos energéticos contaminantes por procesos técnicos seguros, autorizados y controlados de forma permanente por la administración y sindicatos mayoritarios, con un claro ahorro de energía y aprovechamiento de energías residuales. Dados los controles exhaustivos de la administración y sindicatos así como la aplicación estricta de la legislación vigente, tanto los trabajadores como los vecinos pueden tener la absoluta certeza de que lo que se hace en una fábrica de cemento no representa en ningún caso riesgo para la población y en cambio conlleva importantes ventajas ecológicas, medioambientales, técnicas y económicas. Los avances técnicos en estos temas hacen incrementar la competitividad de las empresas generando, allá donde se utilizan estos procedimientos, puestos de trabajo y riqueza para la zona. El director de la cementera, Pedro de Lama, destaca que la industria roblana es la más importante de Europa porque cumple cualquier norma que exige la legislación y es la más moderna porque tiene «la tecnología de una casa única proveedora que ha sido Polisius, que ha aplicado las mejores técnicas posibles, con un proceso nuevo desde la cantera hasta la fabricación del clinker».