Nuestra seta de San Jorge
La leonesa Sociedad Micológica, que adoptó en su día el nombre de «San Jorge», por la indiscutible plusvalía que distingue esta seta primaveral entre todas las especies del ámbito leonés, se encuentra también integrada dentro de la Federación de Asociaciones Micológicas de Castilla y León, y en estos días, sus miembros, recorren los valles montañeses, en busca del preciado manjar que, según avanza la primavera, hay que buscarlo en los puertos de montaña, donde aún se conservan frescos los praderíos para impedir la inevitable parasitación de los ejemplares. En algunos pueblos, todavía creen «a pies juntillas», que las setas de San Jorge, «una vez que se ven, ya no crecen», por lo que la gente recolecta ejemplares muy pequeños, sin dar tiempo a formar y madurar las esporas, circunstancia que, unida a la indiscriminada manipulación de los setales, contribuye en gran medida a la pérdida de los mismos. Pero es que, además del suculento bocado que supone la dichosa seta, el precio del mercado en abril, pasa de los 100 euros el kilo, y con este motivo se ha desarrollado una auténtica «búsqueda y captura» de nuestra seta reina.