La fiesta se queda sola
La crisis económica que atraviesa todo el país hizo sombra a la buena climatología y al buen género que se ofertó ayer en todos los puestos de la Feria del Ajo de Veguellina

Fidentino Reyero y Teodoro Marínez en un ciclo de conferencias
El resumen de la jornada de ayer arroja un balance muy poco favorable. Asistencia irregular de público, pocos puestos de venta y queja general de los vendedores y de los hosteleros, sobre el gasto del público en la Feria. Hoy hace un año decíamos que la oferta de ajos había sido estupenda con ejemplares de muy buena calidad y una estupenda presencia, pero asimismo, reflejábamos que por las malas condiciones climatológicas, pues hubo un día muy desapacible por el frío y la amenaza de lluvia durante toda la jornada. Todo ello, a pesar de las fechas del mes en que estábamos, logró ahuyentar al publico en general y dejarlo en sus casas. Bien todos esos motivos lograron que el año pasado la feria no resultase muy positiva. Pues bien, este año con excelente climatología y estupendo género, casi se ha repetido la situación. Sólo el final de la tarde animó algo las ventas en los puestos de Ajos, que vendían entre 6, 8, 9 y 190 euros las ristras de 20 y 24 cabezas. Las pulperías tampoco hicieron su mejor jornada, pero los precios, mucho más caros que el año pasado, con una subida media de 3 euros en ración del exquisito pulpo de Galicia. Los puestos de mercadillo, tampoco estaban muy felices, esperando que la noche y la llegada de más juventud hicieran recuperar las ventas en calor de la verbena. Se puede decir que la crisis se ha instalado definitivamente en todos los rincones de la geografía nacional y la gente no gasta nada o casi nada, y esto se nota en eventos de este tipo, donde hace tan sólo tres años la alegría en el ritmo de ventas era muy distinta al demostrado ayer. No obstante, los ánimos y espíritu de feria fue dominante a lo largo de todo el día y por la tarde con la recepción de autoridades y el desfile de pendones, el colorido y el ambiente de fiesta fueron las notas predominantes. El director General de Industria, Jesús Candil, nombrado para esta ocasión Pendonero Mayor de la Feria Agroganadera y del Ajo de Veguellina en su XIX edición, animó a todos, «a apostar decididamente por el futuro, a creer en la salida de esta mala situación y a tener confianza en los responsables políticos de España, que pronto encontrarán la solución», además «prestó su apoyo y colaboración para consolidar y poner en funcionamiento el nuevo Polígono Industrial de Veguellina de Órbigo, un proyecto que debe ser vértice de creación de empleo para toda la zona». Una visita a todo el recinto ferial y varias exposiciones de artistas locales, dieron paso a una noche de diversión y bailes amenizados por la Orquesta Ledicia, en el transcurso del descanso del baile verbena se procedió a la quema de un gran castillo de Fuegos Artificiales.