Una feria que contribuye al renacer de la repostería en la comarca
La cuna del dulce por antonomasia en toda la comarca del Órbigo es desde hace más de un siglo Benavides. Razones no le faltan. Es cierto que los años pasados fueron mucho más generosos que hoy en día, años en los que en Benavides florecía una sólida industria de repostería que daba empleo a muchas mujeres y obreros, pero gracias al esfuerzo de empresarios y trabajadores, asistió a un nuevo renacer. Esta villa contó en su inventario con una fábrica de dulces y licores que aportaba el grueso de un buen número de empleos, entidad que arrastraba a su vez otros negocios familiares que ganaron en prestigio y fama. Gracias a esta feria la villa está recuperando el esplendor de épocas pasadas.