| Reportaje | Con la mejor tradición |
La Virgen de Corona vuelve a dormir en casa
Dos mujeres portaron en andas la imagen de la patrona por primera vez en la historia

Foto de familia de los 34 matrimonios de más de 50 años casados
La Virgen de Corona recibió ayer el homenaje de sus fieles en la tradicional romería que se celebra anualmente en el valle de Valdeón y en la que se devuelve la imagen a la ermita de Corona después de haber recibido el correspondiente novenario, que en esta ocasión ha correspondido a la parroquia de Santa Eulalia, en Posada. Casi todo el mundo coincidió en que este año ha sido de los más concurridos que se recuerdan, pese a tratarse de un lunes. El recorrido de la procesión ronda los cinco kilómetros que separan Posada de la ermita, situada en el Monte Corona, con un descenso de cota de unos trescientos metros de desnivel y atravesando el pueblo de Cordiñanes, donde se realiza una parada para rezar que es muy esperada en este pueblo, donde la devoción a la Virgen de Corona es mayor si cabe, dado que es el más cercano a la estancia definitiva de la Virgen. Las gaitas, tambores y orquestas no descansaron ayer en Posada ni en Caín, donde el ambiente festivo se respiró durante todo el día tras la romería, interrumpiéndose los actos a las diez de la noche para que todo el mundo pudiera buscar un televisor donde ver la emisión del programa de Jesús Calleja realizado durante la visita de Zapatero al valle para hacer una ruta de senderismo. Soto o Posada La tradición establece que la imagen de la Virgen de Corona es sacada a hombros de la iglesia que le corresponda, la de Soto o la de Posada, por las autoridades locales, normalmente el alcalde de Posada, el Presidente del Real Concejo de Valdeón y otros dos concejales municipales o pedáneos, pero nadie recuerda que entre éstos haya habido nunca mujeres portando las andas en las que se transporta la imagen. Esto ha cambiado desde ayer en Valdeón, ya que este año, además del alcalde de Posada, Mariano Rojo, y del Presidente del Real Concejo, Félix Rojo, dos mujeres se incorporaron al equipo que se encargó de sacar en primer término la Virgen a la calle. Se trata de Conchi Sánchez, concejal del Ayuntamiento y de Irene Sadia, vocal del Real Concejo. El gesto se produjo de forma fortuita y fue muy valorado por todas las mujeres de Valdeón, sin que nadie mostrase contrariedad alguna.