La Junta de Castilla y León aporta una subvención de más de 180.000 euros para el proyecto
La rehabilitación de la colegiata de Arbas finaliza la próxima semana
Acaban de concluir las obras de retejado del monasterio, que protegerán al edificio de la humedad

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Las obras de rehabilitación de la colegiata de Santa María de Arbas, perteneciente al Ayuntamiento de Villamanín, estarán concluidas la próxima semana y podrá ser abierta al público, tras ser sometida a una profunda restauración en el último año. El alcalde de Villamanín, Óscar Gutiérrez Álvarez, aseguró ayer durante una visita a la colegiata que las obras de la reforma del tejado ya han finalizado y, eso supone que el edificio mantenga su fase de conservación en los próximos inviernos. «Las obras de retejado de la cubierta del templo ya han finalizado, aunque las lonas de protección del santuario se encuentren instaladas porque evitan los desprendimientos de las tejas de la cubierta, que podrían dañar al edificio», aseguró. Gutiérrez añadió que la capilla del interior de la colegiata «deberá tener una pequeña subvención para su rehabilitación, aunque presente un buen estado en su interior». La financiación de las obras corre a cargo de la Junta de Castilla y León, que ha invertido 180.000 euros en la rehabilitación integral del exterior del edificio, uno de los más simbólicos de la provincia y también de la vecina comunidad de Asturias ya que la leyenda atribuye al rey Pelayo su fundación. Por su situación estratégica en la cima del puerto de Pajares, ha sido tradicionalmente refugio de peregrinos. El templo, de tres naves, no tiene crucero y dispone de tres capillas. La central, unida a la nave con un excelente arco toral, es un ámbito de excelente factura, en el que el románico deja paso al gótico primitivo. En realidad, este edificio es la última obra notable del románico leonés.