CARTA TE ESCRIBO | MARTÍN MARTÍNEZ
Zapatero «dixit»
QUERIDO hermano: No, no he caído en la tentación de darte la tabarra con lo que nuestro presidente manifestó, o dejó de manifestar, en su comparecencia televisiva. Lo dejo para los que sois analistas políticos, que por aquí estamos por debajo de las ramas. La pregunta que por mi parte tenía que hacerle, me gustaría fuera en persona. Claro que ahora, con los compromisos que tiene, vete a saber cuándo volverá a pisar las calles de esta vieja ciudad. Con gusto lo invitaría a un cocido maragato, como trueque de unas cuantas preguntas.
Y Zapatero dixit . Lo dijo en Zamora, en esa cumbre de estadistas que celebró con el pensador luso, Sócrates, a la que concurrieron de Galicia, de Extremadura, de Andalucía y de Castilla y León; digo que con los de León hubiera sido suficiente, que Castilla no tiene raya seca con Portugal. Andaba yo un poco mosca con esa reunión en la que se esperaba un compromiso firme sobre la conexión con Braganza, tierra brava de Tras os Montes, como bravos son sus bueyes a los que han dedicado una bella rotonda los brigantinos; bueyes en plena pelea sobre verdes pastos como saludando braviamente a los españoles que entran en la ciudad. Porque cuando uno arriba a ella, contempla su cambio, recorre sus calles, sube al castillo y se pasma ante la bella casa de la municipalidad, ni se entera que ha pasado la frontera. Pues no en balde existen conexiones ancestrales de esta ciudad portuguesa a lo largo de los siglos con Astorga; que ésta, como bien sabes, fue capitalidad diocesana de aquellas tierras trasmontanas. Y de aquellos polvos vinieron estos lodos y las querencias que los unos tenemos por los otros, y viceversa. Los del noroeste de Portugal desean tener y ampliar las conexiones económicas, sociales, culturales y humanas con leoneses, astorganos y zamoranos, que todos ellos fueron diocesanos de Astorga; que, en definitiva, serán conexiones con los españoles. Porque los leoneses, y más concretamente los bañezanos y los astorganos, siempre hemos suspirado por acercarnos a los brigantinos, tan cerca de nosotros y sin embargo tan lejos.
Recuerda hermano que, aparte de siglos anteriores, en el XIX ya se hablaba de una aproximación de esta provincia a esa región portuguesa; que en el siglo XX algunos bañezanos entre los que hemos de destacar al general Benavides y a Marcos de Segovia; que astorganos como Pedro y Eduardo de Castro, al igual que los bañezanos, escribían, abogaban y propugnaban un ferrocarril que enlazara La Bañeza, o Astorga, con Braganza. En esa cumbre de Zamora, ante la insistencia actual en torno a la consecución de la autovía, Zapatero se inhibió, echó balones fuera porque tal infraestructura, se dice, corresponde al ente autonómico. Pero hermano, lo que me dejó turulato fue lo referente al ferrocarril del Oeste. Hace cinco años largos, en campaña electoral, y aún después, con luz y taquígrafos prometió reabrir esa línea ferroviaria. Era preciso, bueno y saludable reactivar la economía del oeste peninsular y el tren -”de Algeciras a Gijón, pasando por Astorga-” era la piedra angular. En la mentada cumbre, después del chasco de la autovía, alguien inquirió a Zapatero sobre la apertura del fenecido ferrocarril, hace un cuarto de siglo. En aquel año triunfal de 2004 prometió el estudio urgente que todavía no ha llegado. Y en Zamora, nuestro presidente en quien teníamos puestas nuestras complacencias, don José Luis Rodríguez Zapatero dixit : «el ferrocarril de la Ruta de la Plata sólo se pondrá en servicio si existe viabilidad económica». Creo que nuestro presidente quiso decir a los que nos asentamos a la vera de esta línea -”perdón por la expresión-” daros por jodidos. Algún día habrá que hablar sobre eso de la viabilidad económica.