Quintana del Marco | El Consistorio ha solicitado la limpieza del río al organismo de cuenca desde 1995
La maleza altera el curso del Órbigo, que anega las choperas municipales
«Al menos 30 hectáreas» de terrenos que explota el Ayuntamiento están bajo el agua

El alcalde, Pedro Vidal, explica el problema, junto a la finca de propiedad municipal inundada
la bañeza
Quintana del Marco podría convertirse en aula de la naturaleza para escolares, si no fuera por los daños que el río causa al Ayuntamiento. Según denuncia el alcalde, el socialista Pedro Vidal, el Órbigo ha cambiado su cauce y, en la actualidad, sin que se viva una situación de crecida, anega «30 hectáreas, tirando por lo bajo, del polígono 105, parcela 5.003», que el municipio destina a la plantación de chopos. El regidor culpa de esta situación a la Confederación Hidrográfica del Duero, que no tiene en cuenta las reiteradas peticiones del municipio para que se limpie el cauce.
Según Vidal, el problema se soluciona «limpiando tres puntos concretos del río». De esta manera se evitaría que parte de la parcela, en la que se encuentran los árboles más antiguos, presentara un aspecto pantanoso y que en otra zona, donde los chopos se plantaron «hacia el mes de octubre pasado», fluya el agua como en caso de avenida.
«Caída de árboles»
El regidor señala que, fruto de esta situación, la corriente erosiona parte de la finca municipal en uno de los puntos en el que el cauce describe un meandro, a la vez que libera las raíces de los chopos de la tierra en la que se sustentan, provocando su caída. «Las distintas corporaciones municipales han solicitado todos los años desde 1995 la limpieza del río a la CHD y siempre hemos recibido la misma contestación, que lo estudiarán, como el pasado mes de enero», explicó Vidal, que no descarta emprender acciones judiciales, medida ésta «que se decidiría en un Pleno». Vidal subrayó que el 6 de febrero del año pasado se entrevistó con responsables de la CHD, «con el fin de exponer el problema», sin que haya llegado aún su solución.
Mientras, el tiempo pasa, y el Órbigo gana metros en Quintana del Marco «a consecuencia de un presa que forma la maleza en el límite con San Juan de Torres» y de los depósitos que retiene la vegetación «en una isla en medio del río».