Las lágrimas de un buen hombre
Crónica | miguel a. zamora
A Francisco García Fernández le iba temblando la voz progresivamente. «Para que luego digan que el perro no es el mejor amigo del hombre». El dueño de los perros desaparecidos mantuvo firme el tipo ayer, después de que le devolvieran los animales, cuando relató como unos desalmados le reventaron el candado del recinto en el que tenía guardados los perros y como la espera por los resultados se prolongó casi dos meses. «Pero yo confiaba en la Guardia Civil». Tampoco vaciló cuando habló de la importancia de la raza de sus ejemplares: «Para la caza mayor están muy bien, son muy apreciados».
Pero se desmoronó ante una ingenua: «¿Contento de volver a ver sus perros?». No hubo respuesta y las pupilas se le llenaron de lágrimas. Por algo la llaman Benemérita...