Y al final todo se organiza porque hay que comer

Homenaje al pimiento o darse un homenaje de pimientos son motivos sobrados para organizar la Feria del Pimiento de Fresno de la Vega, con más de un cuarto de siglo a sus espaldas. Sin embargo, las razón fundamental de esta muestra no es otra que la necesidad de comer. Y, si no, que se lo cuenten al agricultor que, pimiento en mano, discutía sobre el precio de la mercancía con una posible clienta (izquierda). Necesita vender y a precios razonables para ganarse el sustento y la interpelada busca que el sustento le salga lo más barato posible. Al final, muchos salían con la caja sobre el hombro, como en la imagen del centro, convencidos de haber realizado una buena adquisición. Y quienes optaron por degustar los pimientos a la hora de comer -"el reparto se prolongó durante más de dos horas-" tuvieron que costearse la bebida, que el plato ya les salió gratis.